CARTA TREINTA Y TRES

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Carta Treinta y Tres

Es el tratado que tiene 33 ventanas que se abren al conocimiento de Allah. También debido a que es la Palabra 33, se ha publicado en “Palabras” y no se ha incluido aquí.

Apéndice

بِسْمِ اللّٰهِ الرَّحْمٰنِ الرَّحِيمِ
[Este breve Apéndice tiene una gran importancia; es beneficioso para todos.]

Los caminos que conducen a Allah Todopoderoso son numerosos. Mientras que todos los caminos verdaderos se toman del Corán, algunos son más cortos, más seguros y más generales que otros. De estos caminos, está el de la impotencia, la pobreza, la compasión y la reflexión, de la cual, con mi comprensión defectuosa, me he beneficiado del Corán.
Por cierto, como el amor extasiado, la impotencia es un camino que, por medio de la adoración, conduce a ganar el amor de Allah; pero es más seguro. La pobreza también conduce al Nombre Divino de Misericordioso. Y, como el amor extasiado, la compasión conduce al Nombre de Compasivo, pero es un camino más ligero y amplio. También como el amor extasiado, la reflexión conduce al Nombre de Omnisciente, pero es un camino más rico y más brillante. Este camino consiste no de diez pasos como las ‘diez facultades sutiles’ de algunos de los caminos sufíes que emplean el recuerdo silencioso, ni de siete etapas como las ‘siete almas’ de quienes practican recitación en voz alta, sino de Cuatro Pasos. Es la realidad más que un camino sufí. Es la Sharía.
Sin embargo, que no se malentienda. Significa ver la propia impotencia, pobreza y las propias faltas ante Allah Todopoderoso, no para fabricarlas o mostrarlas a la gente. El método de este camino corto es seguir las Prácticas del Profeta (PyB), realiza las obligaciones religiosas y renuncia a los pecados serios. Y es en especial realizar las oraciones prescritas correctamente y con atención y seguidamente hacer el tesbihat. La aleya: فَلاَتُزَكُّوااَنْفُسَكُمْ señala al Primer Paso. La aleya: وَلاَتَكُونُواكَالَّذِينَ نَسُوااللّهَ فَاَنْسَيهُمْ اَنْفُسَهُمْ señala al Segundo Paso. La aleya:
مَااَصَابَكَ مِنْ حَسَنَةٍفَمِنَ اللّٰهِ وَمَااَصَابَكَ مِنْ سَيِّئَةٍ فَمِنْ نَفْسِكَ
señala al Tercer Paso. La aleya:كُلُّ شَيْءٍ هَالِكٌ اِلاَّوَجْهَهُ señala al Cuarto Paso. Una breve explicación de estos Cuatro Pasos es como sigue:
El Primer Paso: Como sugiere la aleya: فَلاَ تُزَكُّوا اَنْفُسَكُمْ no es para purificarse a sí mismo. Porque por su naturaleza y disposición innata, el ser humano se ama a sí mismo. Por cierto, él se ama a sí mismo antes que ninguna otra cosa y sólo a sí mismo. Sacrifica todo lo demás por su propia alma. Se alaba a sí mismo de una manera que es propia de Allah, merecedor de adoración. Se absuelve y se exonera de las faltas de manera propia de Allah, merecedor de adoración. En cuanto le es posible, no ve las faltas como apropiadas para él y no los aceptan. Se defiende a sí mismo apasionadamente como si se adorara a sí mismo. Incluso, usando para sí mismo los miembros y las facultades que les fueron dadas como parte de su naturaleza para alabar y glorificar al Verdadero Objeto de Adoración, muestra el significado de la aleya:
مَنِ اتَّخَذَ اِلهَهُ هَوَيهُ Él se considera a sí mismo, confía en sí mismo, se complace a sí mismo. Así, su purificación y limpieza en esta etapa, en este paso, no es purificarse a sí mismo; no es absolverse a sí mismo.
El Segundo Paso: Como enseña la aleya:
وَلاَ تَكُونُوا كَالَّذِينَ نَسُوا اللّهَ فَاَنْسَيهُمْ اَنْفُسَهُمْ el ser humano se olvida de sí mismo y no está conciente de sí mismo. Si piensa en la muerte, es en relación a otros. Si ve la fugacidad y el declive, no los atribuye a sí mismo. Su alma maligna, en cuanto a los inconvenientes y al servicio, se olvida a sí mismo, pero en cuanto a recibir su recompensa, y a los beneficios y placer, piensa en sí mismo y toma su propia parte fervientemente. Su purificación, limpieza y entrenamiento en esta etapa es lo contrario de este estado. Es decir, cuando se olvida de sí mismo, no es ser olvidadizo. Es decir, olvidarse de sí mismo en cuanto al placer y la ambición y pensar en sí mismo en cuanto a la muerte y el servicio.
El Tercer Paso: Como enseña la aleya:مَااَصَابَكَ مِنْ حَسَنَةٍفَمِنَ اللّٰهِ وَمَااَصَابَكَ مِنْ سَيِّئَةٍفَمِنْ نَفْسِكَ la naturaleza del alma maligna exige que siempre se considere lo bueno como de sí misma y se vuelve vanidosa y engreída. Así, en este Paso, una persona ve sólo faltas, defectos, impotencia y pobreza para sí misma y comprende que todas sus buenas cualidades y perfecciones son bendiciones otorgadas por el Creador Glorioso. Agradece en lugar de ser engreído y ofrece alabanzas en lugar de alardear. Según el significado de la aleya: قَدْاَفْلَحَ مَنْ زَكَّيهَا su purificación en esta etapa es saber que su perfección yace en la imperfección, su poder, en la impotencia y su riqueza, en la pobreza.
El Cuarto Paso: Como enseña la aleya: كُلُّ شَيْءٍ هَالِكٌ اِلاَّوَجْهَهُel alma maligna se considera libre e independiente y existe por sí misma. Por esto, proclama una especie de soberanía. Alberga una rebeldía hostil hacia su Verdadero Objeto de Adoración. Así, a través de comprender la siguiente verdad, se salva de esto. La verdad es esta:
Según el significado aparente de las cosas, que mira hacia cada cosa en sí misma, todo es transitorio e inexistente, después viene a la existencia. Pero según el significado que le da sentido a algo más que a sí mismo y con respecto a que cada cosa es un espejo de los Nombres del Glorioso Creador y que tiene a cargo varias tareas, cada una es un testigo, es atestiguada, da existencia y es existente. La purificación y la limpieza de una persona en esta etapa son como sigue:
En su existencia es inexistente y en su inexistencia tiene existencia. Es decir, si se valora a sí mismo y se atribuye la existencia a sí mismo, está en una oscuridad de inexistencia tan grande como el universo. O sea, si confía en su existencia individual y hace caso omiso del Verdadero Dador de Existencia, tiene una luz de existencia individual como la de una luciérnaga y está inmerso en una interminable oscuridad de inexistencia y separación. Pero si renuncia al egoísmo y ve que él mismo no es nada y es un espejo de las manifestaciones del Verdadero Dador de Existencia, gana a todos los seres y una existencia infinita. Porque un corazón que encuentra al Necesariamente Existente, la manifestación de Cuyos Nombres manifiestan todos los seres, encuentra todo.
Conclusión
Los Cuatro Pasos en este camino de impotencia, pobreza, compasión y reflexión se han explicado en las veintiséis Palabras escritas hasta ahora, que están relacionadas al conocimiento de la realidad, la realidad de la Sharía, y la sabiduría del Corán. Entonces aquí aludiremos brevemente sólo a uno o dos puntos:
Por cierto, este camino es más corto, porque consiste de cuatro pasos. Cuando la impotencia quita la mano del alma maligna, se la da directamente al Todopoderoso de Gloria. Mientras que, cuando el camino del amor, el camino más veloz, le quita la mano del alma maligna; se la da al amado metafórico. Sólo después de descubrir que el amado es efímero va al Verdadero Amado.
Además, este camino es mucho más seguro, porque los delirios y las demandas rimbombantes del alma maligna no están presentes en él. Porque, aparte de la impotencia, la pobreza y los defectos, el alma no posee nada para sobrepasar su marca.
Además, este camino es mucho más universal y es una gran carretera. Porque, para alcanzar una conciencia constante de la presencia de Allah, una persona no está obligada a imaginar que el universo está condenado a la inexistencia ni a declarar: “لاَمَوْجُودَاِلاَّهُو‌”como aquellos que creen en ‘la unidad de la existencia’, ni a suponer que el universo está condenado al aprisionamiento en absoluto olvido ni a decir: “‌لاَمَشْهُودَاِلاَّهُو‌”como aquellos que creen en ‘la unidad del testimonio’. Más bien, ya que el Corán ha perdonado muy explícitamente al universo y lo liberó de la ejecución y el aprisionamiento, uno que está en este camino ignora al anterior, retirando a los seres de trabajar por su propia cuenta y empleándolos por cuenta del Creador Glorioso, y en el deber de manifestar los Más Bellos Nombres y ser espejos de ellos, él los considera desde el significado que refleja a su Creador; y salvándose del descuido absoluto, entra en la presencia Divina permanentemente; encuentra un camino que lo lleva a Allah Todopoderoso en todo.
En Breve: Retirar a los seres de trabajar por cuenta de otros seres, este camino no los considera como significativos en sí mismos.