DESTELLO VEINTICUATRO

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Destello Veinticuatro

 

Sobre la Vestimenta Islámica para las Mujeres

[Mientras que es el Segundo y Tercer Asunto de la Nota Quince, este tratado es el Destello Veinticuatro por su importancia.]

يَٓا اَيُّهَا النَّبِيُّ قُلْ لِاَزْوَاجِكَ وَبَنَاتِكَ وَنِسَٓاءِ الْمُؤْمِن۪ـينﭯ يُدْن۪ـينﭯ عَلَيْهِنَّ مِنْ جَلَاب۪يبِهِنَّ

            Esta aleya le impone cubrirse a la mujer. Sin embargo, la civilización disoluta se opone a esta orden del Corán; no considera que la mujer se cubra como algo natural y dice que es un tipo de esclavitud[1].

La Respuesta: Explicaremos sólo cuatro de las muchas instancias de sabiduría en este mandamiento del Corán, mostrando que es absolutamente natural y quienes se oponen.

PRIMERA INSTANCIA DE SABIDURÍA

Cubrirse es natural para las mujeres y sus naturalezas lo demandan. Porque las mujeres son débiles y delicadas por la creación y ya que necesitan la protección de un hombre y ayuda para ellas mismas y para sus hijos a quienes aman más que sus propias vidas, tienen un deseo natural de hacerse amar y no hacerse odiar ni ser rechazadas.

También, seis o siete de cada diez mujeres son ancianas o no bellas y no quieren mostrar su edad o su fealdad a todo el mundo. O son celosas y no quieren parecer menos bellas que otras que son más bellas. O temen a los asaltos o a los entredichos y quieren, por naturaleza, cubrirse para no sufrir asaltos o para que sus maridos no las acusen de infidelidad. Si se observa detenidamente, se ve que son mayormente las ancianas las que se ocultan a sí mismas. Mientras que sólo dos o tres de cada diez mujeres son jóvenes y bellas y no se sienten incómodas al mostrarse a sí mismas.

Es claro que la gente está disconforme cuando la mira gente que no le gusta o que encuentran tediosa; se molesta por ello. Si una mujer bella vestida sin recato siente placer por dos o tres de diez hombres que son totalmente extraños que la miran, se aburre con los otros siete u ocho. También, ya que la mujer con una moral intachable es sensible y se afecta fácilmente, seguro se angustiará por las miradas sucias cuyos efectos se han experimentado físicamente, por cierto que son venenosas. Incluso oímos que en Europa, el lugar de la vestimenta abierta, muchas mujeres se molestan, son el objeto de atención y se quejan a la policía, diciendo: “Estos brutos siguen mirándonos y molestándonos”. Esto significa que descubrir a las mujeres en la civilización actual es contrario a su naturaleza, mientras que la orden del Corán de cubrirla está en conformidad con la naturaleza de las mujeres y también las salva – esas minas de compasión que pueden merecer compañeros por toda la eternidad – de la degeneración, la degradación y lo que es la esclavitud inmaterial y la desdicha.

Además, por naturaleza, las mujeres temen a los hombres que son extraños y las ponen ansiosas. El temor naturalmente requiere que las mujeres se cubran. Porque además de sufrir la dificultad de soportar la carga de un niño de ocho o nueve meses, que ciertamente amarga los ocho o nueve minutos de placer, hay una posibilidad de sufrir la calamidad de criar a un hijo de ocho o nueve años sin un protector. Ya que esto sucede frecuentemente, por la creación, verdaderamente temen a los hombres extraños y, por naturaleza quieren ocultarse de ellos. Siendo débiles, su creación requiere que al cubrirse, no exciten los apetitos de los hombres fuera de los niveles estipulados del parentesco, ni permitir ninguna oportunidad de asalto; su creación débil les da una advertencia poderosa. Muestra que sus vestidos y abrigos son escudos y fortalezas. El hecho de que, según las noticias recibidas, la esposa de un hombre de rango elevado en el mundo, con sus piernas al aire, fue acosada en la capital del país, en el mercado a plena luz del día en frente de todos por un lustra zapatos común, ¡le da una bofetada a las rostros sinvergüenzas de quienes se oponen a que las mujeres se cubran!

SEGUNDA INSTANCIA DE SABIDURÍA

La relación genuina e intensa, el amor y el afecto entre el hombre y la mujer no surge solamente de las necesidades de la vida mundanal. Sí, una mujer es una compañía para su esposo no sólo en esta vida mundanal, ella también es su compañera en la vida eterna también. Ya que será la compañera de su marido en la vida eterna, seguramente no debería atraer las miradas de otros más que de su marido, su amigo y compañero eterno a sus bellazas mismas y no debería ofenderlo ni provocarle celos. Como consecuencia del misterio de la fe, las relaciones de su marido creyente con ella no están confinadas a esta vida mundanal y su amor no es sólo animal y temporario mientras dure su belleza; él siente un amor y respeto verdadero y serio por ella por ser una compañía en la vida eterna, no sólo durante su juventud cuando ella es bella sino también cuando es anciana y su belleza se ha ido. Por cierto, a cambio de esto, ella debería mostrarle sus bellezas sólo a él y restringir su amor a él; esto es requerido por la humanidad, de lo contrario, ella ganaría muy poco y perdería mucho.

Según la Sharía, su esposo debería ser un buen partido para la esposa. Es decir, deben ser adecuados el uno para el otro. El aspecto más importante de esto es con respecto a la religión. Feliz es el hombre que ve la firme religión de la esposa y la sigue, y él mismo se vuelve piadoso para no perder a su compañera de la vida eterna. Feliz es la esposa que ve la firmeza de su esposo en la religión y se vuelve piadosa para no perder a su amigo eterno. Pobre del hombre que se vuelve disoluto que perderá para siempre a esa mujer recta. Pobre de la mujer que no sigue a su esposo piadoso y pierde a su bendito amigo eterno. ¡Y mil males sobre el esposo y la esposa infeliz que se imitan entre sí en los pecados y vicios, ayudándose a entrar al Infierno!

TERCERA INSTANCIA DE SABIDURÍA

La felicidad de la vida de una familia se perpetúa a través de la confianza mutua entre esposo y esposa y del respeto y el amor sincero. La vestimenta indecorosa y no estar cubierta destruyen la confianza y arruina el respeto y el amor mutuo. Porque de diez mujeres que favorecen la vestimenta indecorosa, sólo una no intentará hacerse gustar por los extraños porque no encuentra a otros hombres más atractivos que su esposo. Nueve encontrarán otros mejores que sus esposos. Y sólo uno de veinte hombres no encontrará a otra mujer más atractiva. Entonces, además de que el amor sincero y el respeto mutuo desaparecen, puede provocar sentimientos extremadamente feos y viles, como sigue:

Por naturaleza, los hombres no sienten ninguna lujuria dentro de los niveles estipulados de familiaridad como sus hermanas, porque ya que los rostros de esos parientes inducen a la bondad y al amor lícito debido a su familiaridad cercana, se anula cualquier tipo de inclinación sexual o lujuriosa. Pero dejar partes del cuerpo descubiertas que según la Sharía no está permitido exponer a los familiares cercanos, como las piernas, puede despertar sentimientos extremadamente feos en los hombres de carácter vil. Porque el rostro de un pariente cercano le recuerda al hombre de su familia  cercana y no se parece al rostro de alguien fuera de los niveles de familiaridad, pero una pierna descubierta es igual a la de una absoluta extraña. La pierna no tiene ninguna marca distintiva que le recuerde la familiaridad cercana de su dueña, entonces puede provocar sentimientos carnales en los hombres de su familia de carácter vil. Una mirada de ese tipo es tan degenerada como para hacer que se pongan los pelos de punta.

CUARTA INSTANCIA DE SABIDURÍA

Está claro que todos quieren la abundancia de las generaciones. No hay nación ni gobierno que no apoye el aumento de la población. De hecho, el Más Noble Mensajero de Allah (PyB) dijo:

تَنَاكَــحُوا تَكَاثَرُوا فَاِﯼﰇﰍ اُبَاه۪ى بِكُــمُ الْاُمَمَ   es decir: “Cásense y multiplíquense, porque la Ultima Reunión me sentiré orgulloso por vuestro gran número”. Sin embargo, que la mujer abandone la vestimenta islámica no le incrementa el matrimonio, lo disminuye significativamente. Porque incluso el joven más haragán y moderno quiere que su esposa sea casta. No quiere que ella sea moderna, es decir, descuidada en cuestiones de vestimenta y moral como él mismo, y entonces se queda soltero e incluso frecuentemente se prostituye.

La mujer no es así, no puede monopolizar a su esposo de la misma manera. Las características más básicas de la mujer son la lealtad y la confianza, ya que es la directora de todos los asuntos relacionados al hogar, la mujer está a cargo de proteger y preservar la propiedad y los bienes de su esposo y a sus hijos. El descuido en la vestimenta y en la moralidad destruye esa lealtad y su esposo pierde la confianza en ella y ella lo hace sufrir los dolores de la conciencia. De hecho, si las dos cualidades de coraje y generosidad, que son deseables en el hombre, se encuentran en la mujer, daña esta lealtad y confianza, y entonces son indeseables para las mujeres y se consideran malas cualidades. Pero ya que el deber del esposo no es la lealtad ni la ayuda en el hogar, sino la protección, la bondad y el respeto, no se lo puede monopolizar y puede casarse con otras mujeres también.

Nuestro país no se puede comparar con Europa, porque allí el honor se puede preservar hasta cierto punto por medios violentos como el duelo, a pesar de la vestimenta indecorosa. La persona que mira a la esposa de un hombre respetable toma su vida en sus manos y después mira. Las naturalezas de las personas en Europa, las moradas frías, son fríos y frígidos como el clima. Asia, es decir, las tierras del Islam, son relativamente moradas calientes. Es sabido que el lugar tiene un efecto en la moralidad de la gente. Tal vez en esos países fríos la vestimenta indecorosa no estimula los apetitos animales ni los deseos carnales de esa gente fría ni conducen al abuso. Pero, las lujurias carnales de la gente fácilmente influenciable y sensible de países cálidos están continuamente excitadas por la vestimenta indecorosa, que es así, la causa de mucho abuso, desperdicio, debilidad de la generación y la pérdida de fuerza. En lugar de responder a las necesidades naturales una vez por mes o cada veinte días o así, una persona lo considera necesario cada un par de días. Y luego, ya que está obligado a evitar a su esposa tal vez por dos semanas cada mes debido a contingencias como su período menstrual, si es derrotado por sus apetitos, se inclina a prostitución.

Que la mujer se cubra en las ciudades grandes no se puede abolir bajo el pretexto de las mujeres de ciudades pequeñas y pueblos y las mujeres nómades, porque las mujeres trabajadoras inocentes y las mujeres algo ordinarias que se descubren parcialmente no excitan los deseos carnales ya que es debido a su trabajo para asegurar sus sustentos y su labor físico y agotador. Además, ya que los hombres ociosos y holgazanes son pocos, ni siquiera uno de diez de los hombres inmorales de las grandes ciudades se pueden encontrar entre ellos. En consecuencia, esa comparación no se puede hacer.

بِاسْمِه۪ سُبْحَانَهُ

Una conversación con las mujeres, mis hermanas creyentes del Más Allá

Cuando regresé a la bendita Esparta, que lleva el significado de Medresetü’z-Zehra, por tercera vez, había visto un interés sincero y entusiasta mostrado por las mujeres hacia Risale-i Nur en algunas otras provincias y me había dado cuenta de que de una manera que excedía mi límite, ellas tenían confianza en mi instrucción. Escuché luego que las mujeres de Esparta, mis benditas hermanas del Más Allá, querían recibir instrucción de mí, como si fuera a instruirlas en las mezquitas de manera de sermón. Estuve enfermo con cinco o más enfermedades distintas, en un estado desdichado, careciendo de fuerza para hablar y pensar, aún así, esa noche lo siguiente me fue impartido en mi corazón, obligándome: “Hace quince años escribiste Guía para la Juventud por pedido de algunos jóvenes y fue una fuente de beneficio para muchos. Las mujeres, sin embargo, están en mayor necesidad de una guía en este momento”. A pesar de mi extrema debilidad, desdicha e impotencia, frente a esta advertencia escribí muy concisamente en tres puntos algunos asuntos necesarios que ahora les explico a mis benditas hermanas y joven descendencia espiritual.

PRIMER PUNTO

Ya que uno de los principios fundamentales de Risale-i Nur es la compasión y las mujeres son campeonas de la compasión, ellas están por naturaleza más cercanamente conectadas con Risale-i Nur. Alabado sea Allah, esta conexión natural se siente en muchos lugares. La abnegación dentro de esta compasión no busca nada a cambio y expresa verdadera sinceridad y entonces es de gran importancia en esta época.

Sí, el hecho de que sin querer nada a cambio, una madre sacrificará su espíritu para salvar a su hijo del peligro, como lo requiere su naturaleza y con verdadera sinceridad, muestra que las mujeres son capaces de gran heroísmo. Al desarrollar este heroísmo, pueden salvar sus vidas tanto en este mundo como en el Más Allá. Sin embargo, este atributo importante no se revela bajo la influencia de algunas malas corrientes de pensamiento, si no, se explotaría. Un pequeño ejemplo de cientos es como sigue:

Una madre compasiva soporta todo tipo de abnegación para que su hijo no esté en peligro en esta vida mundanal y deba recibir todo tipo de beneficio y ventaja; lo cría con esto en mente. Pensando: “Mi hijo será un gran comandante”, le da todos sus bienes, lo saca de la escuela del Corán y lo envía a Europa. Pero no se le ocurre que la vida eterna de su hijo está en peligro. Ella intenta salvarlo de la prisión de este mundo y no toma en consideración que esté sentenciado a la prisión del Infierno. Revirtiendo esa compasión innata, ella hace que su hijo inocente sea un solicitante en su contra en el Más Allá, a pesar de que él debería ser su intercesor. La reprenderá diciendo: “¿Por qué no fortaleciste mi fe e hiciste que me perdiera?” En este mundo también, ya que él no recibió una crianza Islámica adecuada, no puede responder a la compasión maravillosa de su madre de la manera que merece; de hecho lo hace muy deficientemente.

Si ella no dirige mal su verdadera compasión y trabaja para salvar a su hijo infeliz del encarcelamiento eterno que es el Infierno y de morir en el extravío, que resultará en la extinción eterna, el equivalente de todas las obras de su hijo pasará al libro de buenas obras de la madre. Y después de su muerte él continuamente le enviará luces a su espíritu con sus buenas obras y en el Más Allá, no será un solicitante sino con todo su espíritu y su vida, será un intercesor para ella y un hijo bendito por toda la eternidad.

Sí, la primera maestra del ser humano y la maestra con más influencia es su madre. En conexión con esto, les explicaré lo siguiente, que siempre he sentido fuertemente en mí mismo:

Tengo ochenta años y he recibido lecciones de ochenta mil personas. Aún así, juro que las infusiones y las lecciones espirituales más verdaderas y más inquebrantables que he recibido son las que me ha inculcado mi difunta madre, que siempre han estado frescas en mí. Han sido plantadas en mi naturaleza como si fueran semillas plantadas en mí ser físico. Observo exactamente que otras instrucciones han sido construidas sobre esas semillas. Es decir, las lecciones plantadas en mi naturaleza y en mi espíritu por mi madre cuando tenía un año, ahora las veo a la edad de ochenta años como semillas fundamentales entre las grandes verdades.

Por ejemplo, considero certero que he aprendido del comportamiento compasivo y de los actos de mi madre y de sus enseñanzas espirituales, a ser compasivo, que es el más importante de los cuatro principios de mi camino, a ser clemente y compadecerse, que son la más grande verdad de Risale-i Nur. Sí, la compasión de la maternidad comprende verdadera sinceridad y verdadera abnegación, pero es un mal uso de ello no pensar en el Más Allá – una tesorería de diamantes para su hijo inocente –  y a volver su rostro hacia este mundo, que parece pedazos de vidrio temporarios y efímeros, y a compadecerse con él de esa manera, es mal usar esa compasión.

Una prueba de este heroísmo de las mujeres con respecto a la compasión, que no quiere ninguna recompensa en absoluto ni nada a cambio, y por sacrificar sus propios espíritus, que de ninguna manera busca beneficio personal y demuestra que una gallina, que tiene una muestra diminuta de esa compasión, atacará a un león para salvar su polluelo y sacrificará su espíritu por su polluelo.

Ahora, la sinceridad es el principio más valioso y esencial en la enseñanza Islámica y en las obras que pertenecen al Más Allá. La sinceridad verdadera está presente en el heroísmo de este tipo de compasión. Si estos dos puntos comienzan a desarrollarse entre las mujeres, conducirá a una felicidad considerable dentro de la esfera del Islam. En cuanto al heroísmo de los hombres, nunca puede ser por nada a cambio; siempre quieren una recompensa tal vez de cien maneras. Al menos quieren gloria y renombre. Pero lamentablemente, las mujeres desafortunadas entran en la hipocresía de otra manera para salvarse del mal y de la opresión de los  hombres tiranos; este tipo surge de la debilidad e impotencia.

SEGUNDO PUNTO

Este año, a pesar de que me he retirado de la vida de la sociedad y de haber estado en reclusión, observé al mundo por algunos de mis hermanos y hermanas que eran estudiantes de Risale-i Nur. Oí de la mayoría de mis amigos que me visitaban quejas sobre sus vidas familiares. “¡Ay!”, dije, “La vida familiar es el refugio del ser humano y en particular de los musulmanes y es un tipo de Paraíso y pequeño mundo. ¿Ahora también ha comenzado a romperse?” Busqué la razón y comprendí que uno o dos grupos encubiertos estaban trabajando para desviar a la juventud y conducir a los jóvenes al vicio al excitar sus apetitos para causarle daño a la vida social Islámica y de ese modo, a la religión del Islam. También me di cuenta de que uno o dos grupos estaban trabajando encubiertos y eran eficientes al conducir a las mujeres negligentes por el mal camino. Comprendí también que un golpe severo se le daría a esta nación musulmana desde ese lado. Entonces, categóricamente afirmo lo siguiente para ustedes, mis hermanas e hijas espirituales:

El único medio para salvar la felicidad de las mujeres en el Más Allá y su felicidad en este mundo, así como también de salvar sus cualidades innatas elevadas de la corrupción, es la enseñanza dada por la religión del Islam; no hay otro medio. Ustedes oyen sobre la situación en la que las mujeres desafortunadas de Rusia han caído. Dice en una parte de Risale-i Nur que ningún hombre sensato construye amor y afecto para su esposa sobre su belleza efímera y aparente de cinco o diez años; debería construirlo sobre su conducta, la mejor belleza y la más permanente, que es particular de las mujeres y su compasión. Entonces, cuando la desafortunada avance en edad, el amor de su esposo por ella persistirá. Porque su esposa no es meramente una ayudante temporaria y una compañera en esta vida mundanal, sino una compañera eterna y amorosa en la vida eterna, entonces cuanto más crecen en edad, el amor de uno por el otro debería crecer también y su compasión y respeto. Bajo el velo de la instrucción de la civilización, la vida familiar ahora es una relación animal temporaria seguida por una separación eterna y se está destruyendo en sus mismísimos fundamentos.

En otra parte de Risale-i Nur dice: “Feliz es el hombre que para no perder a su compañera eterna, copia a su esposa recta y entonces se vuelve recto él mismo. Y feliz es la mujer que al ver que su esposo es piadoso, adhiere a la religión para no perder a su amigo y compañero eterno y gana la felicidad eterna en su felicidad en este mundo. Infeliz es el hombre que sigue a su esposa en los vicios, no intenta hacerla renunciar a ellos sino que se une a ella. E infeliz es la mujer que al ver los pecados de su marido lo sigue de otra manera. Y ¡ay! de la esposa y el esposo que se ayudan entre sí a arrojarse mutuamente al Infierno. Es decir, quienes se alientan mutuamente a abrazar los males de la civilización”.

Las frases similares de Risale-i Nur tienen el siguiente significado: en esta época, la conducta Islámica dentro de los límites de la Sharía es el único medio para desarrollar la vida familiar y encontrar felicidad en este mundo y en el Más Allá y para hacer que las cualidades elevadas de las mujeres se revelen. Ahora, el asunto más importante de la vida familiar es este, que si la mujer ve una mala conducta y una deslealtad en su esposo y, para fastidiarlo, le escatima su lealtad y fidelidad, que es su deber en cuanto a la familia respecta, entonces la fábrica de esa vida familiar se arrojará a la confusión, exactamente como la disciplina del ejército se arruina. La mujer debería intentar reformar las faltas de su esposo tanto como pueda para salvar a su compañero de la eternidad. Es dañino en todo sentido si ella comienza a mostrarse ante otros descubriéndose e intenta hacerse atractiva para otros. Porque una mujer que renuncia a la absoluta lealtad paga un castigo en este mundo también. Porque está en su naturaleza sentir temor y molestarse por las miradas de los extraños y evitarlas. Le molestan las miradas de dieciocho de veinte extraños. En cuanto a los hombres, se incomodan y les molestan las miradas de sólo una mujer de cien que son extrañas para él. La mujer sufre tormentos en ese sentido y entonces también se la puede acusar de deslealtad y debido a su debilidad, no será capaz de defender sus derechos.

En Breve: Tal como con respecto a la compasión, las mujeres no se parecen a los hombres en el heroísmo y la sinceridad y los hombres no pueden alcanzar a ellas en ese sentido; así tampoco las mujeres inocentes pueden alcanzar de ninguna manera a los hombres en los vicios. Por esta razón, por su naturaleza y debilidad, tienen miedo verdaderamente de los extraños y se sienten obligadas a ocultarse debajo de sus vestimentas externas abundantes. Porque si por el placer de ocho minutos un hombre comete un vicio, sólo sufre la pérdida de ocho liras. Pero como castigo por el placer del pecado de ocho minutos, en este mundo la mujer lleva una carga pesada de ocho meses y luego tiene la dificultad de alzar al hijo desprotegido por ocho años. En consecuencia, ella no puede alcanzar a los hombres en los vicios y paga una penalidad cien veces mayor.

Los incidentes de este tipo, que no son infrecuentes, muestran que tal como por naturaleza las mujeres son la fuente de la moral elevada, así también carecen virtualmente de capacidad del placer mundanal en los vicios y la disipación. Es decir, son un tipo de seres bendecidos creados para pasar vidas felices en la familia dentro de los límites establecidos por el Islam. ¡Allah maldiga a esos grupos encubiertos que están corrompiendo a estos seres benditos! Y que Allah Todopoderoso preserve a mis hermanas del mal de esos desdichados disolutos. ¡Amin!

¡Hermanas mías! Tengo que decirles esto confidencialmente: en lugar de entrar bajo el dominio de un esposo disoluto, inmoral y occidentalizado debido a circunstancias de estrechez económica, intenten economizar y obtener vuestro sustento como campesinas inocentes con la frugalidad y la satisfacción que está en vuestras naturalezas; no intenten venderse a sí mismas. Si es vuestro destino tener un marido que no es adecuado para ustedes, conténtense con vuestro destino y resígnense a él. Si Allah lo desea, él se reformará a través de vuestra satisfacción y resignación. Pero aplicar ante las cortes para divorciarse, que he oído recientemente, ¡no está de acuerdo con el honor del Islam y el buen nombre de esta nación!

TERCER PUNTO

Mis queridas hermanas, deberían tener la certeza de que, como se demostró con cientos de pruebas  poderosas y eventos en Risale-i Nur, presentes en los placeres y en el disfrute fuera de los límites de lo lícito hay dolores y angustia diez veces más grandes. Pueden encontrar exposiciones detalladas de esto en Risale-i Nur. Por ejemplo, la Palabra Seis, Siete y Ocho de Palabras Pequeñas y Guía para la Juventud les aclararán esta verdad por completo en lugar de mí. En cuyo caso, conténtense  con los placeres lícitos y estén satisfechas con ellos. Una conversación inocente con vuestros hijos inocentes en vuestro hogar es más placentera que cien cines.

También deberían saber que el verdadero placer de la vida de este mundo yace en la fe y en la esfera de la fe. Hay un placer inmaterial que se encuentra en cada una de las buenas obras. Risale-i Nur ha demostrado con cientos de evidencias decisivas que incluso en este mundo el sufrimiento más amargo y doloroso está presente en el vicio y el extravío. Yo mismo he experimentado en numerosas ocasiones con tanta certeza como viéndola con mis propios ojos, que una semilla del Paraíso está contenida en la fe, mientras que una semilla del Infierno se encuentra en el vicio y el extravío. Esta verdad se repite muchas veces en Risale-i Nur. A pesar de que Risale-i Nur ha llegado a manos de quienes se oponen muy obstinada y severamente, no han sido capaces de refutar esta verdad; ni tampoco los comités de expertos y las cortes han sido capaces de refutarla. Ahora, mis hermanas benditas e inocentes, y las jóvenes de ustedes que son como mis hijas espirituales, principalmente el Tratado sobre la Vestimenta Islámica y la Guía para la juventud y Palabras Pequeñas deben enseñarles en mi lugar.

He oído que quieren que yo les enseñe en las mezquitas, pero mi estado desdichado y mi enfermedad y muchas otras circunstancias no me lo permiten. He decidido incluir a todas mis hermanas que leen y aceptan esta instrucción que he escrito para ustedes en todas mis oraciones y logros personales, como a todos los estudiantes de Risale-i Nur. Si obtienen y leen parte de Risale-i Nur en mi lugar, o lo escuchan, entonces según mi regla ustedes también tienen una parte en las oraciones y logros espirituales de todos los estudiantes de Risale-i Nur, vuestros hermanos.

Iba a escribir más, pero estoy muy enfermo, muy débil y muy viejo y tengo muchos deberes como corregir las copias de Risale-i Nur, entonces por ahora me he conformado con esto.

اَلْبَاﯻﰍ هُوَ الْبَاﯻﰍ

Vuestro hermano que necesita de vuestras oraciones,

Said Nursi


[1] Parte de mi defensa ante la Corte de Apelaciones, que se opuso a la Corte de Eskisehir y la silenció: “Le digo a esta corte legal que si hay justicia sobre la faz de la tierra, seguramente aplastará la decisión de encarcelar a una persona que ha explicado un principio Divino tan sagrado, verdadero y correcto que ha estado vigente en la vida social de trescientos cincuenta millones de personas cada siglo durante mil trescientos cincuenta años, basándose en la confirmación y en la unanimidad de trescientos cincuenta mil comentarios Coránicos y siguiendo la fe de nuestros ancestros durante mil trescientos cincuenta años; ¡seguramente aplastará un veredicto así!”