DESTELLO VEINTITRÉS

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Destello Veintitrés

Naturaleza: ¿Causa o Efecto?

[Escrita en un principio como la Decimosexta Nota del Destello Diecisiete, esta parte de Risale-i Nur fue designada más tarde como el Destello Veintitrés por su importancia, ya que hace morir al ateísmo naturalista sin poder reanimarlo y destruye por completo las piedras fundacionales de la incredulidad]
Un Recordatorio
Este tratado explica a través de Nueve Imposibilidades, que incluyen al menos noventa imposibilidades, qué tan irracional, crudo y supersticioso es el camino tomado por aquellos naturalistas que son ateos. Ya que estas imposibilidades han sido explicadas en parte en otras secciones del Risale-i Nur, y para resumir la discusión aquí, algunos pasos de los argumentos han sido omitidos. Esto recuerda, entonces, cómo es que aquellos famosos y supuestamente brillantes filósofos aceptaron tal descarada y obvia superstición, y continúan persiguiendo ese camino. Bien, el hecho es que ellos no pudieron ver su realidad. Yo estoy preparado para explicar en detalle y probar a través de argumentos claros y decisivos a cualquiera que dude que estas imposibilidades crudas, repugnantes e irracionales son necesaria e inevitablemente el resultado de su camino; de hecho, la esencia de su credo.[1]

  • قَالَتْ رُسُلُهُمْ اَفِى اللهِ شَكٌّ فَاطِرِ السَّمٰوَاتِ وَاْلاَرْضِ

Declarando a través del uso de una pregunta retórica que no puede haber duda sobre Allah Todopoderoso, esta aleya demuestra claramente la Divina existencia y Unidad.
Un punto a mencionar antes de nuestra discusión:

Cuando fui a Ankara en 1922, la moral de la gente creyente era extremadamente alta como resultado de la victoria de la armada del Islam sobre los griegos. Pero vi una abominable corriente de ateos que estaban tratando traicioneramente de trastornar, envenenar y destruir sus mentes. “¡Oh, Allah!” dije, “Este monstruo está viniendo a dañar los fundamentos de la fe”. En ese punto, como la aleya mencionada anteriormente hace evidente por sí misma el plan de la existencia y Unidad de Allah, busqué ayuda y escribí un tratado en árabe que consiste de una prueba tomada del Sagrado Corán que fue poderosa y suficiente para dispersar y destruir esa corriente ateísta. Imprimí esto en Ankara en la Imprenta Yeni Gün. Pero aquellos que sabían árabe eran muy pocos y aquellos que lo consideraron seriamente fueron incluso menos. Además, el argumento era de una forma extremadamente concisa y abreviada. Como resultado, el tratado no tuvo el efecto que debería haber tenido y tristemente esta corriente atea creció y ganó fuerza. Ahora, me siento obligado a explicar una parte de la prueba en turco. Ya que ciertas partes han sido bastante explicadas en otras secciones de Risale-i Nur, ésta será escrita en forma de resumen. Esas numerosas pruebas se unifican es esta prueba; cada una debe ser vista como un elemento de esta prueba.

Introducción

¡Oh, ser humano! Deberías ser consciente que hay ciertas frases que son comúnmente usadas e implican incredulidad. Los creyentes también las usan, pero sin darse cuenta de sus implicancias. Vamos a explicar tres de las más importantes:

La Primera: “Las causas lo crean”.

La Segunda: “Se forma a sí mismo, viene a la existencia y luego deja de existir”.

La Tercera: “Es natural: La Naturaleza lo necesita y lo crea”.

Por supuesto, ya que los seres existen y no se puede negar, y ya que cada ser llega a existir de una forma sabia y artística, y ya que cada uno no se acaba sino que se renueva constantemente, entonces, Oh falsificador de la verdad, no estás obligado a decir tampoco que las causas en el mundo crean seres, por ejemplo, a este animal; es decir, llega a existir viniendo junto a las causas, o se forma por sí solo, o su llegada a la existencia es un requisito y efecto necesario de la Naturaleza, o es creado a través del poder del Todopoderoso, Todo Glorioso. Ya que la razón no puede encontrar otro modo fuera de estos cuatro modos. Si los primeros tres son definitivamente probados como imposibles, inválidos y absurdos, el camino de la Unidad Divina, que es el cuarto modo será, necesaria y evidentemente y sin duda o sospecha, una verdad probada.

EL PRIMER MODO

Es imaginar que la formación y la existencia de las cosas, ocurre a través de la reunión de las causas en el universo. “Las causas lo crean”. Vamos a mencionar sólo tres de sus numerosas imposibilidades.

Primera Imposibilidad

Imagina una farmacia en la cual hay cientos de tarros y ampollas llenos con distintas sustancias. Se exige una poción de vida y un remedio de vida de esos medicamentos. Entonces vamos a la farmacia y los encontramos en abundancia, y en gran variedad. Examinamos cada una de las pociones y vemos que los ingredientes han sido tomados en variedad pero necesitan ciertas cantidades de cada uno de los tarros y ampollas, una onza de esto, tres de aquello, siete del siguiente, y así. Si una onza hubiera sido demasiado, o muy poco, la poción no dará vida y no habrá mostrado su calidad especial. Después, estudiamos el remedio de vida. De nuevo los ingredientes han sido tomados de los tarros en una medida particular por lo cual si la más diminuta cantidad hubiera sido tomada en una cantidad excesiva o escasa, el remedio habría perdido su propiedad especial.

Ahora, aunque los tarros son más de cincuenta, los ingredientes han sido tomados cada uno de acuerdo a las medidas y las cantidades que son todas distintas. ¿Es de alguna manera posible o probable que los tarros y ampollas se hayan volteado por una extraña coincidencia o por un golpe repentino de viento y que sólo las cantidades específicas de cada uno se hayan derramado para formar el remedio? ¿Hay algo más supersticioso, imposible y absurdo que esto? Si un asno pudiese hablar, diría: “¡No puedo aceptar esta idea!”, y se alejaría al galope.

De igual modo, cada ser viviente podría ser comparado con la poción de vida, y cada planta con el remedio de vida, ya que están compuestos de la materia que ha sido tomada en la medida más precisa de verdaderamente numerosas y variadas sustancias. Si estos son atribuidos a las causas y elementos y se dice, “Las causas lo crearon”, es ilógico, imposible y cien veces absurdo, así como decir que el remedio en la farmacia vino a la existencia a través de las ampollas que se volcaron por accidente.

En Resumen: Las sustancias vitales de esta gran farmacia que es el universo, que son medidas en las escalas del Decreto Divino del Omnisciente y Eterno, sólo pueden existir a través de una sabiduría ilimitada, conocimiento infinito y un deseo que todo lo abarca. La persona desafortunada que declara que ellas son el resultado de innumerables elementos, causas y naturalezas ciegas y sordas, que fluyen como una inundación; y la persona loca y delirante que afirma que este maravilloso remedio se produjo cuando las ampollas se derramaron y se formó a sí mismo, es ciertamente irracional y sin sentido. Por supuesto, tal negación e incredulidad es un absurdo sin sentido.

Segunda Imposibilidad

Si todo no fuera atribuido al Todopoderoso y Glorioso, Quien es Único en la Unidad, sino que fuera atribuido a las causas, sería necesario que muchos de los elementos y causas presentes en el universo intervengan en la existencia de cada ser vivo. Considerando que estas causas diferentes y mutuamente opuestas y conflictivas deberían reunirse con su propia armonía en completo orden, con el mejor equilibrio y en perfecta concordancia en la existencia de un pequeño ser, como una mosca, es tal la obvia imposibilidad que cualquiera con una pizca de inteligencia diría: “Esto es imposible; ¡no puede ser!”.

El pequeño cuerpo de una mosca está conectado con la mayoría de los elementos y causas en el universo; por supuesto, esto es un ejemplo. Si esto no fuera atribuido al Eterno y Todopoderoso, sería necesario que esas causas inmateriales estén presentes en la inmediata cercanía de la mosca, más aún, que todas ellas entren en su pequeño cuerpo; y que entren en las células de sus ojos, que son diminutos ejemplos de su cuerpo. Ya que si una causa es de una naturaleza material, es necesario estar presente en la cercanía inmediata, y adentro, en su efecto. Y hay que aceptar que los constituyentes y elementos del universo están presentes físicamente dentro de esta pequeña célula, un lugar demasiado pequeño incluso para la punta de su antena, y que trabajen como un maestro. Un camino como éste, entonces, avergüenza incluso al más necio de los sofistas.

Tercera Imposibilidad

Es una regla establecida que, اَلْوَاحِدُ لاَ يَصْدُرُ اِلاَّ عَنِ الْوَاحِدِ “Si un ser tiene unidad, sólo puede ser creado de un único ser, de una única mano”. Particularmente si se muestra una vida completa dentro de un orden perfecto y equilibrio delicado, se demuestra por sí mismo que no fue creado por muchas manos, que son la causa de conflicto y confusión, sino que fueron creados por una única mano que es Todopoderosa y Omnisciente. Por lo tanto, atribuirle un ser bien ordenado y equilibrado que tiene unidad como ésta a las confusas manos de innumerables causas naturales, sin vida, ignorantes, agresivas, inconscientes, caóticas, ciegas y sordas; esta ceguera y sordera que incrementa con su reunión y mezcla dentro de los caminos de las innumerables posibilidades, es tan irracional como aceptar las innumerables posibilidades de repente. Si dejamos esta imposibilidad a un lado y asumimos que las causas materiales tienen efectos, estos efectos sólo pueden ocurrir a través del contacto directo y el tacto. Sin embargo, el contacto de las causas naturales es con el exterior de los seres vivos. Y aún vemos que los interiores de tales seres, donde las manos de las causas materiales no alcanzan ni tocan, son diez veces más delicadas, ordenadas y perfectas artísticamente que su exterior. Por lo tanto, aunque un pequeño ser vivo, en el que no se pueden posarse las manos y órganos de las causas materiales de ninguna manera, de hecho no pueden tocar el exterior de los seres de repente, son más extraños y maravillosos en cuanto a su arte y creación que el mayor de los seres, incluso atribuirlos a aquellas causas sin vida, inconscientes, crudas, distantes, enormes, conflictivas, sordas y ciegas que pueden resultar sólo de una sordera y ceguera compuesta por los seres vivos.

EL SEGUNDO MODO

Es expresado con la frase “Se forma a sí mismo, viene a la existencia y luego deja de existir.” Esto también implica muchas imposibilidades y es absurdo e imposible en muchos aspectos. Explicaremos tres ejemplos de estas imposibilidades.

Primera Imposibilidad

¡Oh, tú negador obstinado! Tu egocentrismo te ha hecho tan necio que de alguna manera decides aceptar cien imposibilidades de repente. Ya que tú mismo eres un ser y no un poco de sustancia simple inanimada e inmutable. Te pareces a una máquina muy bien ordenada que está siendo constantemente renovada y a un maravilloso palacio que se somete a cambios continuos. Las partículas trabajan incesantemente en tu cuerpo. Tu cuerpo tiene una unión y relaciones mutuas con el universo, en el respeto particular al sustento y a la perpetuación de especies, y las partículas que trabajan dentro, procuran no estropear aquella relación, ni romper la unión. De esta manera cautelosa empiezan su trabajo, como si tomaran en cuenta al universo entero. Viendo tus relaciones, toman sus posiciones en consecuencia. Y te beneficias con tus sentidos externos e internos de acuerdo con las maravillosas posiciones que toman.

Si no aceptas que las partículas en tu cuerpo son pequeños soldados en movimiento de acuerdo con la ley del Eterno y Todopoderoso, o que son un ejército, o las puntas del Decreto Divino, con cada partícula como la punta de una pluma, o que son puntos inscriptos por la pluma del Poder con cada partícula siendo un punto, luego dentro cada partícula que trabaja en tu ojo tendría que haber un ojo tal que podría ver cada miembro y parte de su cuerpo así como el universo entero, con el cual estás relacionado. Además, tendrías que asignar a cada partícula un equivalente de inteligencia a cien genios, suficientes para saber y reconocer todo tu pasado y tu futuro, y tus antepasados y descendientes, los orígenes de todos los elementos de tu ser, y las fuentes de todo tu sustento.

¡Atribuir el conocimiento y la conciencia de miles como Platón a una sola partícula de alguien como tú, que no posees ni el valor de una partícula de la inteligencia, es una superstición mil veces absurda!

Segunda Imposibilidad

Tu existencia se parece a un palacio maravilloso con mil bóvedas cuyas piedras están erigidas en suspensión y sin apoyo. En efecto, tu ser es mil veces más maravilloso que tal palacio, ya que el palacio de tu ser está siendo renovado constantemente en perfecto orden. Dejando aparte tu espíritu realmente maravilloso, tu corazón y otras facultades sutiles, cada miembro de tu cuerpo se parece a una sola parte abovedada del palacio. Como las piedras de una cúpula, las partículas están todas en perfecto equilibrio y orden demostrando el ojo y la lengua, por ejemplo, cada uno como un edificio maravilloso, una obra de arte extraordinaria, y un milagro de poder.

Si estas partículas no fueran cada una oficiales dependientes de la orden del maestro arquitecto, entonces cada partícula tendría que dominar por completo a todas las otras partículas en el cuerpo y subordinar a cada una de ellas; y cada una es igual, en cuanto a su posición dominante, y opuesta; y el origen y fuente de la mayoría de los atributos que pertenecen sólo al Único Necesariamente Existente, y sumamente restringido; y tanto en la forma absoluta, como en la forma de un producto individual perfectamente ordenado que podría sólo, por el misterio de la unidad, ser el trabajo del Único de la Unidad.

Alguien con sólo una partícula de conocimiento entendería que atribuir tal producto a aquellas partículas es una imposibilidad obvia.

 

Tercera Imposibilidad

Si tu existencia no está ‘escrita’ con la pluma del Eterno y Todopoderoso, Quien es el Único de la Unidad, y es en cambio ‘impresa’ en la Naturaleza y la causas, tendría que haber cuadernos impresos en la Naturaleza no sólo tan numerosos como las células en tu cuerpo, sino como sus miles de combinaciones, que son ordenadas en círculos concéntricos. Como, por ejemplo, si este libro que sostenemos en nuestra mano estuviera escrito, una sola pluma puede escribirlo confiando en el conocimiento de su escritor. Si, por otra parte, no estuviera escrito y no fuera atribuido a la pluma de su escritor, y si dijéramos que existe por sí mismo o está asignado por la Naturaleza, entonces, como un libro impreso, sería necesario que hubiese una pluma de hierro diferente para cada carta de modo que pudiera ser impreso. En una imprenta tiene que haber piezas del tipo y número de letras en el alfabeto entonces las letras en el libro nacen por medio de ellas; se necesitarían plumas en la misma cantidad que aquellas letras en lugar de una sola pluma.

Como podemos ver, a veces a una página entera se le añade una sola letra grande de entre aquellas letras con una pequeña pluma de una fina escritura, en cuyo caso mil plumas serían necesarias para escribir una letra. Mejor dicho, si tomó la forma de tu cuerpo, con todos sus componentes uno dentro de otro en círculos concéntricos, tendría que haber cuadernos impresos en cada círculo, para cada componente, en la misma cantidad de las combinaciones que forman.

Ahora, mira, si afirmas que esto, que implica cien imposibilidades, es posible, entonces otra vez si no son atribuidos a una sola pluma, aquellas piezas bien ordenadas artísticamente, ya que para hacer cuadernos impresos intachables y plumas de hierro, serían necesarias plumas, cuadernos impresos y letras. Y también tendrían que haber sido hechos; y también tendrían que haber sido bien ordenados y tendrían que formarse artísticamente, etcétera. Esto continuaría sucediendo hasta el infinito.

¡Entiende también! Este modo de pensar es tal que implica imposibilidades y supersticiones tan numerosas como las partículas de tu cuerpo. ¡Oh, negador de Allah! ¡Date cuenta de esto, y deja el camino de los desviados!

EL TERCER MODO

“Es natural: La Naturaleza lo necesita y lo crea”. Este alegato contiene muchas imposibilidades. Mencionaremos tres de ellas como ejemplos.
Primera Imposibilidad

Si el arte y la creatividad, que son exigentes y sabias, son vistas en seres y en particular en seres vivos y no son atribuidos a la pluma del Decreto Divino y Poder del Eterno, y en su lugar son atribuidos a las fuerzas de la Naturaleza, que son ciegas, sordas e irreflexivas, se vuelve evidente que la Naturaleza tampoco debería estar en las máquinas e imprentas para su creación, ni debería incluir en todo, el poder y la sabiduría suficientes para crear y administrar el universo. La razón de esto es la siguiente:

Las manifestaciones del sol y sus reflejos aparecen en todos los pequeños fragmentos de cristal y gotitas sobre la faz de la tierra. Si aquellas miniaturas, que reflejan soles imaginarios no son atribuidas al sol en el cielo, es necesario aceptar la existencia externa de un sol real en cada fragmento diminuto de cristal más pequeño que la cabeza de un fósforo, que posee las cualidades del sol y que, aunque es pequeño en tamaño, sostiene un profundo significado; y por lo tanto, aceptar soles reales tan numerosos como los pedazos de cristal.

De exactamente la misma forma, si los seres vivos no son atribuidas directamente a la manifestación de los Nombres del Eterno, se hace necesario aceptar que en cada ser, sobre todo los animados, hay una naturaleza, una fuerza, o es sencillamente Allah el que sostendrá un poder infinito y deseo, y el conocimiento y la sabiduría.

Esta idea es la más absurda y supersticiosa de todas las imposibilidades en el universo. Ello demuestra que una persona que atribuye el arte del Creador del universo a la Naturaleza imaginaria, insignificante, inconsciente está, sin duda, menos consciente de la verdad que un animal.

Segunda Imposibilidad

Si los seres, que son los mejores ordenados y bien medidos, sabios y artísticamente formados, no se atribuyen al Único Quién es infinitamente poderoso y sabio y, en su lugar se atribuyen a la Naturaleza, se hace necesario que ésta esté presente en cada trozo de tierra tan numerosos como las fábricas e imprentas que hay en Europa de modo que cada trozo de tierra pueda ser el medio para el crecimiento y la formación de las innumerables flores y frutas, de las cuales éste es el lugar de origen y taller. Las semillas de las flores son sembradas por su parte en un hueco en la tierra, que realiza la función de maceta para ellos. Una capacidad es aparente en el hueco de la tierra, que dará la silueta y la forma que diferencian a las flores sembradas unas de otras enormemente. Si aquella capacidad no es atribuida al Glorioso y Todopoderoso, tal situación no podría ocurrir sin existir en el hueco de la tierra una organización inmaterial, diferente y natural para cada flor.

Esto es porque la materia de tales semillas, como el esperma y los huevos por ejemplo, consisten de lo mismo. Es decir consisten de una pasta sin orden, sin forma, una mezcla de oxígeno, hidrógeno, carbono y nitrógeno. Junto con esto, el aire, el agua, el calor y la luz también son cada uno simple, inconsciente y lo inundan todo. El hecho que las formas, todas diferentes, de aquellas flores surgen desde la tierra de la manera más ordenada y artística evidente y necesariamente requieren que esté presente el hueco de la tierra, las imprentas de impresiones inmateriales, en miniatura y las fábricas tan numerosas como las imprentas y fábricas en Europa; tantas que podrían tejerse este gran número de telas vivas y miles de variados tejidos bordados.

Así, puedes ver a qué distancia la incredulidad supuesta de los naturalistas se ha desviado del reino de la razón. Y aunque los simuladores necios que imaginan que la Naturaleza es la creadora dicen ser “personas de la ciencia y de la razón,” ve sólo qué distante de la razón y la ciencia está su pensamiento, de modo que ellos hayan tomado una superstición que no es de ninguna manera posible, que es imposible, pero que ellos la han tomado como camino. ¡Ve esto y ríete de ellos!

Si preguntas: Si tales imposibilidades extraordinarias y dificultades insuperables ocurren cuando los seres son atribuidos a la Naturaleza, ¿cómo se eliminan aquellas dificultades cuando dicen que son atribuidos al Único y Eterno? Y, ¿cómo se transforma la difícil imposibilidad en esa fácil necesidad?

La Respuesta: Vimos en la Primera Imposibilidad que la manifestación de los reflejos del sol muestra su resplandor y efecto a través de soles imaginarios en miniatura con completa facilidad y carente de problema, desde la mínima partícula inanimada hasta la superficie del océano más enorme. Si la relación de cada partícula con el sol es separada, entonces se hace necesario aceptar que la existencia externa de un sol real podría subsistir, con una dificultad en el nivel de la imposibilidad, en cada una de aquellas partículas diminutas.

Del mismo modo, si cada ser es asignado directamente a Allah, Único y Eterno, todo lo necesario para cada ser le puede ser comunicado por una unión y manifestación con la facilidad que está en el nivel de la necesidad. Si la unión es separada y cada ser vuelve a su posición como de un oficial a un ser sin deberes, y es abandonado a la Naturaleza y a sus propios recursos, entonces  podemos suponer que, con cien mil dificultades y obstáculos que alcanzan el grado de la imposibilidad, la Naturaleza ciega posee poder y sabiduría para crear y administrar el universo de modo que puede traer a la existencia la maravillosa maquinaria de un ser vivo como una mosca, que es un ejemplo diminuto del universo. Esto es imposible no sólo una vez, sino mil veces.

En Resumen: Es imposible que el Sustentador tenga cualquier compañero o, respetando Su Esencia, también es imposible la interferencia de otros en Su dominación y en Su creación de seres.

En cuanto a las dificultades implicadas en la Segunda Imposibilidad, como es demostrado en muchas partes de Risale-i Nur, si todas las cosas son atribuidas a Allah, Uno y Único, todas las cosas se hacen tan fáciles y libres de problemas como una sola cosa. Mientras que si son atribuidos a las causas y la Naturaleza, una cosa sola se hace tan difícil como todas las cosas. Esto ha sido demostrado con pruebas numerosas, decisivas y un resumen de una de ellas está a continuación.

Si un hombre está relacionado con un gobernante por ser un soldado o un oficial, por la fuerza de aquella unión, él puede realizar deberes lejos de exceder su propia fuerza individual. Puede capturar, de vez en cuando, a otro gobernante en nombre de su propio gobernante. Él no lleva por sí mismo el equipo ni las fuentes de fuerza necesarias para realizar los deberes y el trabajo que hace, tampoco lo obligan a hacerlo. Por esa unión, las riquezas del gobernante y el ejército que están detrás de él son su punto de apoyo, llevan su equipo y sus fuentes de fuerza. O sea, los deberes que él realiza pueden ser tan magníficos como el negocio de un gobernante y tan tremendo como las acciones de un ejército.

En efecto, siendo un oficial, una hormiga destruyó el palacio del Faraón. A través de la unión, una mosca exterminó a Nimrod. Y por la unión, la semilla de un pino del tamaño de un grano de trigo produce todas las partes de un pino enorme.[2]

Si se cortara la unión y el hombre fuera liberado así de sus deberes como un soldado, estaría obligado a llevar por sí mismo el equipo y fuentes de fuerza necesarios para su trabajo. Entonces  sólo sería capaz de realizar tareas de acuerdo con las fuentes de fuerza y municiones que fuese capaz de llevar. Si él fuese requerido en esta situación para realizar sus deberes con la facilidad extrema de la primera situación, sería necesario cargar en su espalda las fuentes de fuerza de un ejército, y los arsenales y las fábricas de municiones de un gobernante. Incluso los payasos que inventan historias y supersticiones para hacer reír a la gente estarían avergonzados en esta idea descabellada.

En Resumen: Atribuir todos los seres al Todopoderoso es tan fácil como necesario. Mientras que atribuir su creación a la Naturaleza es tanto difícil como imposible y queda afuera del reino de la razón.

Tercera Imposibilidad

Las siguientes dos comparaciones, que están incluidas en otras partes de Risale-i Nur, explican esta imposibilidad.

Un hombre salvaje entró a un palacio que había sido construido en un desierto vacío pero que estaba decorado con todas las frutas de la civilización. Echó un vistazo a su interior y vio miles de objetos bien ordenados de forma artística. Debido a sus malos modales y falta de inteligencia, dijo: “Nadie ha puesto su mano en esto desde fuera, algún objeto de aquí dentro debe haber hecho este palacio junto con todo lo que contiene”, y empezó a investigar todos los rincones. Sin embargo, su escasa inteligencia no podía llegar a entender cómo se habían hecho aquellas cosas.

Más tarde, vio un cuaderno en el cual se había escrito un plan y un programa para la construcción del palacio, un índice de sus contenidos y las reglas de su administración. Seguro, el cuaderno también, que estaba sin mano, ojo, o instrumento, como el resto de los objetos en el palacio, carecía completamente de la capacidad de construir y decorar el palacio. Pero vio que en comparación con todas las otras cosas, el cuaderno estuvo relacionado con el palacio entero por incluir todas sus leyes teóricas. Entonces tuvo que admitir: “éste es el cuaderno que ha organizado, ha pedido y ha embellecido este palacio, y ha formado todos estos objetos y los ha puesto en sus sitios”. Así transformó su tosquedad en un parloteo ridículo.

Así, exactamente como esta comparación, un necio suscrito al pensamiento Naturalista, que niega a Allah, entró en el palacio del universo, que está infinitamente mejor ordenado, más perfecto y en todas partes lleno de casos milagrosos de sabiduría que el palacio de la comparación. Sin pensar que esto fuera la obra de arte de Eterno, Quién está fuera de la esfera de la casualidad, y rechazando esta idea, vio una colección de las leyes de la práctica Divina y un índice de Su arte dominante, que era como la pizarra del Decreto Divino en la esfera de la contingencia, y como un cuaderno que constantemente cambia las leyes del funcionamiento del poder Divino, y al que se le ha dado equivocada y erróneamente el nombre de ‘Naturaleza’, y dijo:

“Estas cosas requieren una causa y nada más parece tener relación con todo como tiene este cuaderno. Es verdad que la razón no aceptará de ninguna manera que este cuaderno invisible, inconsciente e impotente pudiese realizar esta creación, que es el trabajo de un absoluto dominante y requiere poder infinito. Pero ya que no reconozco al Hacedor Eterno, la explicación más probable es decir que el cuaderno lo hizo, y lo hace, entonces diré esto”. A esto respondemos:

¡Oh, equivocado y desafortunado ser! ¡Tu necedad excede lo imaginable! ¡Levanta la cabeza de la ciénaga de la Naturaleza y mira más allá de ti! ¡Ve a un Hacedor Glorioso ante Quien todos los seres desde las partículas a los planetas atestiguan de modos diferentes y a Quien ellos señalan con sus dedos! ¡Contempla la manifestación del Eterno, Quién da forma al palacio y Quién escribe su programa en el cuaderno! ¡Estudia Su decreto, escucha al Corán! ¡Libérate de ese delirio descabellado!

Segunda Comparación: Un hombre rudo y grosero entró en un espléndido palacio y vio un ejército realizando su instrucción con acciones uniformes y extremadamente ordenadas. Observó que un batallón, un regimiento y una división se cuadraban, descansaban y marchaban, y abrieron fuego cuando fue ordenado como si ellos fueran un solo soldado. Su mente grosera e inculta no podía entender y negaba que a un comandante le hubieran dado órdenes según las leyes del país y según el decreto real, imaginó que los soldados estaban atados entre sí con cuerdas. Pensó en qué tan maravillosa cuerda debía ser, y se quedó asombrado.

Más tarde, siguió su camino hasta encontrar una mezquita tan magnífica como la de Santa Sofía en Estambul. Entró en el momento del rezo del viernes y miró a la congregación de musulmanes levantarse, hacer reverencias, prosternarse y sentarse con el sonido de la voz de un hombre. Ya que él no entendía la Sharía, que consisten en una colección de leyes inmateriales, reveladas por Allah, ni conocía las reglas inmateriales que provienen de la orden del Legislador, imaginó que los fieles estaban unidos los unos a otros por una cuerda, y que esta maravillosa cuerda los había sujetado y los hacía moverse como marionetas. Y, continuando con esta idea, que es tan ridícula que haría reír a carcajadas a la persona más ignorante, continuó su camino.

Exactamente como esta comparación, un ateo suscrito al pensamiento materialista, que es negación y brutalidad pura, entró en el universo, que es el cuartel espléndido del Monarca Eterno para Sus fuerzas innumerables, y una mezquita bien ordenada de aquel Todopoderoso. Imaginó las leyes inmateriales del orden del universo, que provienen de la sabiduría del Monarca Eterno, cada una para tener la existencia material y física; y de las leyes teóricas de la soberanía de dominación, y las reglas, leyes y ordenanzas del Creador, que son inmateriales y existen sólo como conocimiento, cada una para tener la existencia externa, material y física. Pero establecer en el lugar del poder Divino aquellas leyes, que provienen de los atributos Divinos de conocimiento y discurso y sólo existen como conocimiento, y atribuirles la creación; luego darles el nombre de ‘Naturaleza’, y juzgar la fuerza, que es simplemente una manifestación del poder dominante, de ser un poseedor omnipotente independiente del poder, es caer en la ignorancia mil veces más que la ignorancia de la comparación.

En resumen: Lo imaginario e insustancial que los Naturalistas llaman Naturaleza, si tiene una realidad externa, puede ser como mucho la obra de arte; no puede ser el Artista. Es un conjunto de decretos; no puede ser el Emisor de los decretos. Es un cuerpo de las leyes de la creación, no puede ser el Legislador. No es más que una pantalla creada por la dignidad de Allah, y no puede ser el Creador. Es pasivo y creado, y no puede ser Hacedor Creativo. Es una ley, no un poder, y no puede poseer el poder. Es el recipiente, y no puede ser la fuente.

Para concluir: Desde que los seres existen, y como fue declarado a principios de este tratado, la razón no puede pensar en un modo de explicar la existencia de seres más allá de los cuatro mencionados, tres de los cuales fueron probados con decisión por tres Imposibilidades claras por ser inválidos y absurdos, entonces necesaria y evidentemente el camino de la Unidad Divina, que es el cuarto modo, es demostrado de una manera conclusiva. El cuarto modo, recordemos la aleya del principio:

اَفِى اللهِ شَكٌّ فَاطِرِ السَّمٰوَاتِ وَاْلاَرْضِ Así se demuestra claramente que no puede haber duda o vacilación sobre la Divinidad de Allah, y que todas las cosas vienen directamente de la mano de Su poder, y que el cielo y la tierra están bajo Su dominio.

¡Oh, adorador desafortunado de las causas y la Naturaleza! La naturaleza de cada cosa, como todas las cosas, es creada, está llena de arte y está siendo constantemente renovada, y, como el efecto, la causa aparente de cada cosa es también creada; y ya que cada cosa existe se necesitan de muchos equipos y herramientas; debe existir un Poseedor y un Poder Absoluto Que crea la naturaleza y trae la causa a la existencia. Y este Poder Absoluto Que no necesita de intermediarios impotentes para compartir Su dominación y creación. ¡Allah no lo permita! Él crea directamente las causas y efectos a la vez. Para demostrar Su sabiduría y la manifestación de Sus Nombres, estableciendo una relación causal aparente y unión a través del orden y la secuencia, Él hace de las causas y de la Naturaleza un velo a la mano de Su poder de modo que las faltas aparentes, las severidades y los defectos en las cosas deberían estar adscriptas a ellas, y de esta manera Su dignidad será preservada.

¿Es más fácil para un relojero hacer las ruedas dentadas de un reloj, y luego arreglarlas y ponerlas para formar el reloj? ¿O es más fácil para él hacer una maravillosa máquina en cada una de las ruedas dentadas, y dejar la fabricación del reloj a las manos sin vida de aquellas máquinas? ¿No está esto más allá de los límites de posibilidad? ¡Vamos, juzga con tu razón injusta, y responde!

¿Y es más fácil para un escritor juntar tinta, una pluma y un papel, y luego utilizarlos y escribir un libro él mismo? ¿O es más fácil para él crear en el papel, pluma y tinta una máquina de escribir que requiere más arte y problemas que el libro, y que sólo puede ser usado para aquel libro, y entonces decir a la máquina inconsciente: “¡Vamos, escríbelo!”, y que él no participe? ¿No es eso cien veces más difícil que escribirlo por sí mismo?

Si tú dices: Sí, es cien veces más difícil crear una máquina que escribe un libro que escribirlo uno mismo. ¿Pero no es un modo más fácil, porque la máquina es el medio para producir numerosas copias del mismo libro?

La respuesta es:

Por Su poder ilimitado, Allah continuamente renueva las manifestaciones infinitas de Sus Nombres para mostrarlos de modo que siempre se diferencien. Y por esta renovación constante, Él crea las identidades y rasgos especiales en las cosas en tal manera que ninguna misiva del Creador o libro dominante puede ser igual a cualquier otro libro. En cualquier caso, cada uno tendrá rasgos diferentes a fin de expresar sentidos diferentes.

Si tienes ojos, mira la cara del ser humano: verás que desde la época de Adán hasta hoy, y por toda la eternidad, junto con la conformidad de sus órganos esenciales, cada cara tiene una característica distintiva en relación a todas las otras caras; este es un hecho definido. Por lo tanto, cada cara puede ser pensada como un libro diferente. Sólo las obras para ser expuestas, los equipos de escritura diferentes, los arreglos y las composiciones son requeridos. A fin de reunir y situar los materiales, e incluir todo lo necesario para la existencia de cada uno, un taller completamente diferente será requerido.

Ahora, sabiendo que es imposible, pensamos en la Naturaleza como una imprenta. Pero aparte de la composición e impresión en relación a la imprenta, es decir, estableciendo las letras en un orden específico, las sustancias que forman los cuerpos de los seres vivos, cuya creación es cien veces más difícil que la creación de la composición y el orden, deben ser creadas en proporciones específicas y con un orden en particular, traídas de los rincones lejanos del cosmos, y colocadas en manos de la imprenta. Pero para hacer todas estas cosas, aún hay necesidad del poder y deseo del Todopoderoso, Quién crea la imprenta. O sea, la hipótesis de la imprenta es una superstición totalmente sin sentido.

Así, como estas comparaciones del reloj y el libro, el Creador Glorioso, Que es poderoso sobre todas las cosas, ha creado las causas, y también los efectos. Por Su sabiduría Él une el efecto a la causa. Por Su deseo, Él ha determinado una manifestación de la Ley Mayor, la Ley de la Creación, que consiste en las leyes Divinas acerca del orden de todo movimiento en el universo, y ha determinado la naturaleza de los seres, que es solamente ser un espejo a aquella manifestación en las cosas, y ser el reflejo de ello. Y por Su poder, Él ha creado la cara de esa naturaleza que ha recibido la existencia externa, y ha creado cosas en esa naturaleza, y las ha mezclado unas con otras.

¿Es más fácil aceptar este hecho, que es la conclusión de pruebas innumerables más racionales – de hecho, no obligan a uno a aceptarlo? ¿O es más fácil conseguir que los seres físicos que llamas causas y Naturaleza, que son inconscientes y están sin vida, creados, formados y simples, proporcionen los instrumentos innumerables y el equipo necesario para la existencia de cada cosa y realizar aquellos asuntos, que son realizados sabiamente y exigentemente? ¿No está esto más allá de los límites de posibilidad? ¡Dejamos que decidas, con tu mente irrazonable!

El incrédulo adorador de la Naturaleza contestó: “Ya que me pides ser justo y razonable, tengo que admitir que el camino equivocado que he seguido hasta ahora es una imposibilidad completa, muy dañino y desagradable. Cualquiera con tan solo un grano de conocimiento entendería de tus análisis que atribuir el acto de la creación a las causas y a la Naturaleza es imposible, y que atribuir todas las cosas directamente a Allah es imperativo y necesario. Digo: ‘TODAS LAS ALABANZAS SEAN A ALLAH PARA LA FE’ y creo en Él. Sólo tengo realmente una duda:

Creo que Allah Omnipotente es el Creador, pero ¿qué daño hace a la soberanía de Su dominación que algunas causas menores tengan una mano en la creación de asuntos insignificantes y así ganen para un poco de alabanza y aclamación? ¿Disminuye esto Su soberanía de algún modo?

La respuesta es:

Como ya hemos demostrado concluyentemente en otras partes de Risale-i Nur, la señal del Legislador es tal que rechaza la interferencia. La regla más insignificante o un oficial no tolerarán la interferencia de su propio hijo, incluso, dentro de la esfera de su mandato. El hecho  que, a pesar de ser los gobernantes, ciertos reyes devotos hacían asesinar a sus hijos inocentes por temor infundado a que los hijos interferirían en su mandato manifiesta que tan fundamental es esta ‘ley del rechazo a la interferencia’ en la soberanía. Y ‘la ley de la prevención de la participación,’ que requiere la independencia intrínseca al gobernador, ha mostrado su fuerza en la historia de la humanidad con agitaciones extraordinarias siempre que hubo dos gobernantes en una ciudad o dos reyes en un país.

Así, si el sentido de gobernación y soberanía, que es una mera sombra en los seres humanos, que son impotentes y que necesitan ayuda, rechazan la interferencia a este nivel, previenen la intervención de otros, no aceptan la participación de nadie en su soberanía, y procuran conservar la independencia de su posición muy celosamente, entonces, si puedes, compara este con el Glorioso Cuya soberanía absoluta está en el nivel de la dominación. Cuyo gobierno absoluto está en el nivel de la Divinidad, Cuya independencia absoluta está en el nivel de la Unidad, y Cuya carencia absoluta de la necesidad esta en el nivel del poder absoluto, y entiende que este rechazo de la interferencia, la prevención de la participación, y la repulsión de compañeros son requisitos necesarios e inevitables de este soberano.

Con respecto a la segunda parte de tu duda, tú dijiste: “Si un poco de la adoración de algunos seres insignificantes es dirigida hacia ciertas causas, ¿qué deficiencia le causa a la adoración de todos los seres, de partículas a planetas, la cual está dirigida a Allah, el Objeto Absoluto de Toda la Adoración?”.

La respuesta es:

El Creador Omnisciente del universo hizo el universo como un árbol con seres conscientes como Su fruta más perfecta, y entre seres conscientes Él hizo del ser humano su fruta más completa. Y de la fruta más importante del ser humano, en efecto el resultado de su creación, el objetivo de su naturaleza, y la fruta de su vida es su agradecimiento y adoración. ¿Ese Soberano Absoluto e Independiente, ese Único en la Unidad, Quién crea el universo a fin de darse a conocer a Sí Mismo y hacerse amado, entregaría a otros seres humanos, la fruta del universo entero, y el agradecimiento y la adoración del ser humano, su fruta más elevada? Totalmente al contrario de Su sabiduría, ¿haría Él en vano e inútil el resultado de la creación y la fruta del universo? ¡Allah no lo permita! ¿Estaría Él contento con entregar la adoración de los seres vivos a otros en un camino negando Su sabiduría y Su dominación? Y aunque Él demuestre a través de Sus acciones que desea ser amado en un nivel ilimitado, ¿haría que Sus seres más perfectos lo olvidaran entregándoles su agradecimiento y gratitud, amor y adoración, y les negaría los propósitos más exaltados del universo?

¡Oh, amigo que te has rendido! ¡Ahora te toca hablar a ti! Él contestó: “Las alabanzas sean a Allah, estas dos dudas mías han sido ahora resueltas. Y tus dos pruebas, concernientes a la Unidad Divina que demuestran que el único Verdadero Objeto de Adoración es Allah, y que nadie más que Él es merecedor de adoración, son tan brillantes y poderosas que negarlas requeriría tanta arrogancia como negar el sol y el día”.

Segunda Parte

La persona que renunció al naturalismo ateo y comenzó a tener fe dijo: “Las alabanzas sean para Allah, ya no tengo dudas, pero hay todavía algunas preguntas sobre las cuales tengo curiosidad”.

Primera Pregunta

“Oímos a muchas personas perezosas y aquellos que descuidan los cinco rezos diarios preguntar: ¿Qué necesidad tiene Allah Omnipotente de nuestra adoración que en el Corán Él con severidad e insistencia reprueba a aquellos que dejan de adorarlo y los amenaza con un castigo tan temible como el Infierno? ¿Cómo está en armonía con el estilo del Corán, que es moderado, suave y justo, demostrar la severidad última hacia una falta insignificante, menor?”.

La respuesta es:

Allah Omnipotente no tiene ninguna necesidad de tu adoración, ni de nada más. Eres tu quién tiene que adorarlo, ya que en realidad tú estás enfermo. Como ya hemos demostrado en muchas partes de Risale-i Nur, la adoración es una especie de remedio para tus heridas del alma. Si alguien que está enfermo acudiera a un doctor compasivo, que insiste que tomar sus medicinas es beneficioso para su enfermedad, y le preguntara: “¿Qué necesidad tienes que insistes de esta manera?”, puedes entender qué absurdo sería.

En cuanto a las amenazas severas y castigos temibles en el Corán si se abandonan los actos de adoración, se pueden comparar con un rey que, por proteger sus derechos sustanciales, inflige un castigo severo a una personas común según el grado que su delito infringe esos derechos.

Del mismo modo, quien deja la adoración y el rezo ritual viola de una manera significativa los derechos de los seres, quienes son como los súbditos del Monarca Eterno, y está actuando de hecho injustamente hacia ellos. Ya que las perfecciones de los seres son manifestadas a través la glorificación y la adoración realizada por aquel aspecto de ellos que es dirigido hacia su Hacedor. El que abandona la adoración no ve ni puede ver esta adoración. En efecto, la niega. Además, los seres ocupan una posición exaltada por razones de su adoración y glorificación, y cada uno es una misiva Allah, alabado sea, y un espejo del Sustentador. Él los reduce desde sus posiciones altas y los considera sin importancia, sin vida, sin objetivo, y sin tareas, los insulta, negando y transgrediendo sus perfecciones.

En efecto, cada uno ve al mundo en su propio espejo. Allah Omnipotente creó al ser humano como una medida y escala para el universo. Y del mundo Él dio un mundo particular a cada persona. Él colorea este mundo para él de acuerdo con su fe sincera. Por ejemplo, un desesperado, una persona llorosa ve a los seres llorando y desesperando, mientras una persona alegre, optimista, alegre ve al universo alegre y sonriente. Un ser humano reflexivo adora y glorifica a Allah solemnemente y así descubre un nivel de certeza, la adoración realmente existente y la glorificación de los seres vivos. Una persona que abandona la adoración a través del abandono o de la negación ve a los seres vivos de una manera totalmente contraria y opuesta a la realidad de sus perfecciones, transgrediendo así sus derechos.

Además, ya que quién deja el rezo no es dueño de sí mismo, él perjudica su propia alma, que es una esclava de Allah, su Dueño Verdadero. Su Dueño entrega amenazas imponentes para proteger los derechos de Su esclavo y de su alma que ordena el mal. También, quien ha dejado la adoración, que es el resultado de su creación y el objetivo de su naturaleza, parece hacer un acto de agresión contra la sabiduría Divina y la voluntad dominante, y por lo tanto recibe castigo.

En resumen, el abandono de la adoración daña a su propia alma, que es esclava y propiedad absoluta de Allah Omnipotente, daña y transgrede los derechos de las perfecciones del universo. Seguramente, así como la incredulidad es un insulto a los seres vivos, el abandono de la adoración es una negación de las perfecciones del universo. Y ya que esto es un acto de agresión contra la sabiduría Divina, merece amenazas imponentes, y castigo severo.

Así, esto expresa el desmerecimiento y los hechos ya mencionados que el Sagrado Corán elige de un modo milagroso con estilo severo, que, en conformidad completa con los principios de la elocuencia, corresponde a las exigencias
Segunda Pregunta

La persona que abandonó el naturalismo y comenzó a tener fe preguntó: “En efecto es una verdad enorme que cada ser es dependiente de la voluntad Divina y poder dominante en cada aspecto; en todas sus funciones, calidades y acciones. Por razones de su inmensidad, nuestras mentes estrechas no pueden entenderlo. Sin embargo, la abundancia infinita que vemos alrededor nuestro, y la facilidad ilimitada en la creación y la formación de cosas, y la facilidad infinita e instalación en el camino de la unidad, que fue establecida a través de tus pruebas anteriores, y la facilidad infinita que las aleyas del Corán como las siguientes claramente demuestran y exponen:

مَا خَلْقُكُمْ وَلاَ بَعْثُكُمْ اِلاَّ كَنَفْسٍ وَاحِدَةٍ

وَمَا اَمْرُ السَّاعَةِ اِلاَّ كَلَمْحِ الْبَصَرِ اَوْ هُوَ اَقْرَبُ

Ambas muestran esta verdad fuerte por ser una materia que es la más aceptable y racional. ¿Cuál es la sabiduría y el secreto de esta facilidad?

La respuesta es:

Esta razón fue esclarecida de una manera decisiva y convincente en la explicación de esta frase: وَهُوَ عَلَى كُلِّ شَيْءٍ قَدِيرٌ que es la Décima Frase de la Carta Veinte. En particular, fue demostrado aún más claramente en el Apéndice de aquella Carta que cuando son atribuidos al Único Hacedor todos los seres que son creados tan fácilmente como un solo ser. Si ellos no son atribuidos a Allah, Uno y Único, la creación de un solo ser se hace tan difícil como la de todos los seres, y una semilla tan problemática como un árbol. Cuando es asignado a su Hacedor Verdadero, el universo se hace tan fácil y sin problemas como un árbol, un árbol tan fácil como una semilla, el Paraíso tan fácil como la primavera, y la primavera tan fácil como una flor. Indicaremos ahora brevemente una o dos pruebas que han sido explicadas detalladamente en otras partes de Risale-i Nur de cientos de argumentos que explican los motivos subyacentes y los casos de la sabiduría en la abundancia visible, ilimitada y profusión de los seres, la facilidad del gran número de individuos de cada especie, y el hecho que los seres bien ordenado, artísticamente formados y valiosos nacen con velocidad y facilidad inmensa.

Por ejemplo, si la orden a cien soldados es dada por un oficial, esto es cien veces más fácil que si la orden a un soldado es dada por cien oficiales. Equipar un ejército que está adjudicado a un cuartel general, a una ley, a una fábrica y a la orden de un sultán, se hace tan fácil como equipar a un solo soldado. Del mismo modo, equipar a un soldado que es mandado a numerosos cuarteles generales, a numerosas fábricas y a numerosos comandantes, se hace tan difícil como equipar un ejército. Porque para equipar a un solo soldado, requeriríamos tantas fábricas como las que son necesarias para un ejército entero.

Otra vez, por el misterio de la unidad, las necesidades vitales de un árbol son proporcionadas por una raíz, un centro y según una ley, esto produce miles de frutas tan fácilmente como una sola fruta. Este es un claro deber. Si la unidad se cambia a la multiplicidad, y todas las necesidades vitales para cada fruta son proporcionadas de sitios diferentes, producir cada fruta se hace tan difícil como producir el árbol. Y producir una sola semilla, incluso, que es una muestra e índice del árbol, se hace tan difícil como el árbol. Ya que todas las necesidades vitales para la vida del árbol son necesarias también para la semilla.

Así, hay cientos de ejemplos como éstos que muestran que es más fácil para miles de seres nacer a través de la unidad que para un solo ser nacer a través de la multiplicidad y asignándole copartícipes a Allah. Ya que esta verdad ha sido probada con absoluta seguridad en otras partes del Risale-i Nur, aquí sólo se explica la razón más importante de esta facilidad e instalación desde el punto de vista el conocimiento Divino, la Determinación Divina, y el poder dominante. Es como sigue:

Tú eres un ser. Si tú atribuyes tu creación a Allah, Todopoderoso y Eterno, Él que te crea de la nada con una orden a través de Su poder infinito en un instante, como encender una cerilla. Si no haces esto y atribuyes tu creación a la causas físicas y a la naturaleza, entonces ya que eres un resumen bien ordenado, la fruta, y el índice en miniatura y la lista del universo, para crearte, sería necesario tamizar con un tamiz fino al universo y a sus elementos, junto a todos los rincones del universo para separar todas las sustancias que está compuesto tu cuerpo. Ya que las causas físicas se juntan y se unen. Esto está confirmado por la gente razonable que ellos no pueden crear de la nada lo que no está presente en ellos. Ya que si fuera así, los obligarían a reunir el cuerpo de un ser vivo desde cada esquina del cosmos.

¡Ahora entiende la facilidad que hay en la Unicidad y Unidad Divina, y qué dificultades que hay en la desviación y en atribuirle copartícipes a Allah!

En Segundo Lugar, hay una facilidad infinita también en cuanto al conocimiento Divino. Es así: el Decreto Divino es un aspecto del conocimiento Divino; éste determina una medida para cada cosa, que es como su modelo particular e inmaterial; la medida decidida se parece a un plan o modelo de lo que es la cosa. Cuando el poder Divino crea, lo hace con la facilidad extrema en la medida decidida. Si la cosa no es atribuida a Allah, Todopoderoso y Glorioso, Quién posee el conocimiento comprensivo, infinito y eterno, como fue descrito antes, no sólo aparecen miles de dificultades, sino cientos de imposibilidades. Ya que si no fuera por la medida determinada que existe en el conocimiento Divino, los miles de modelos materiales con existencias eternas tendrían que ser empleados en el cuerpo de incluso un ser vivo diminuto.

De este modo, entiende una razón para la facilidad infinita en la unidad y las dificultades interminables de la desviación y en asignar copartícipes a Allah. Date cuenta de como una verdad veraz, correcta, y exaltada es declarada por la aleya:

وَمَا اَمْرُ السَّاعَةِ اِلاَّ كَلَمْحِ الْبَصَرِ اَوْ هُوَ اَقْرَبُ

Tercera Pregunta

Un antiguo enemigo y ahora un amigo bien guiado preguntó: “Los filósofos, que han progresado estos días, afirman que nada es creado de la nada, y nada es aniquilado ni va a la nada; hay sólo composición y descomposición, y esto que hace la fábrica del universo funcione. ¿Es esto correcto?”.

La respuesta es:

Ya que los filósofos más avanzados que no consideraron seres a la luz del Corán vieron que la formación y la existencia de seres por medio de las Naturaleza y causas – en la manera probada anteriormente – eran tan difíciles como imposibles, se dividieron en dos grupos.

Un grupo eran los sofistas; abdicando la razón, que es exclusiva de los seres humanos, y cayendo más abajo que las bestias sin inteligencia, ellos encontraron más fácil negar la existencia del universo, y hasta sus propias existencias, que seguir el camino del desviado, que afirma que las causas y la Naturaleza tienen el poder de crear. Por lo tanto, se negaron a sí mismos y así descendieron a la ignorancia absoluta.

El segundo grupo vio que en la desviación, según la cual las causas y la Naturaleza son el creador, la creación de una mosca o una semilla, incluso, implica dificultades innumerables y requiere un poder inaceptable de razonar. Se vieron obligados por lo tanto a negar el acto de creación y decir: “Nada puede existir de la nada”. Viendo que la total aniquilación también es imposible, declararon: “Lo que existe no puede ir a la nada”. Ellos imaginaron una situación en la cual la combinación y la descomposición, junto con la dispersión, ocurren por el movimiento de las partículas y los vientos del azar.

¡Ahora, mira! Aquellos que piensan que son los más inteligentes son los más profundamente necios e ignorantes. Entiende sólo cómo la desviación absurda, degradada e ignorante hace al ser humano, ¡y aprende!

En efecto, un Poder Eterno creó el cielo y la tierra en seis días, cada año crea cuatrocientas mil especies simultáneamente sobre la faz de la tierra, y en seis semanas cada primavera construye un mundo vivo más lleno de arte y sabiduría que el mundo por sí mismo. Así, es más necio e ignorante de los sofistas, el primer grupo, niega el acto de creación y lo juzga como improbable, como unas sustancias químicas que cuando son aplicadas revelan una escritura invisible. El Poder Eterno debería ser externamente inexistente, y existir como el conocimiento, y cuyos proyectos y medidas son determinados en el reino del Conocimiento Eterno.

Estos desafortunados son absolutamente impotentes y no tienen nada a su disposición aparte de la facultad de la voluntad. Aunque sean exagerados como faraones, no pueden aniquilar nada, ni crear algo de la nada, incluso una partícula diminuta. Y entonces, aunque nada nazca de nada en la mano de las causas y la Naturaleza en la cual ellos confían, en su ignorancia dicen: “Nada viene de la no existencia, y nada va a la no existencia.” Y ellos hasta extienden este principio absurdo y erróneo al Absolutamente Todopoderoso.

En efecto, el Todopoderoso tiene dos modos de crear. El primero es por origen e invención. Es decir, Él trae a un ser a la existencia de la nada, de la inexistencia, y crea todo lo necesario, también de la nada, y coloca aquellas necesidades en su mano.

El segundo es por la composición, a través del arte. Es decir Él forma a ciertos seres de los elementos del universo a fin de demostrar casos sutiles de la sabiduría, como la demostración de las perfecciones de Su sabiduría y las manifestaciones de muchos de Sus Nombres. A través de la ley del Suministro, envía partículas y materia, que son dependientes de Su orden, a estos seres y emplea las partículas en ellos.

Sí, el Absolutamente Todopoderoso crea de dos modos: Él da origen y forma. Aniquilar lo que existe y hacer existir lo que no existe es de lo más simple y fácil para Él. Ésta es una de Sus leyes constantes y universales. El ser humano, por lo tanto, dice: “Él no puede dar existencia a lo que no existe”, ante un poder que en una primavera crea de la nada formas y atributos de trescientas mil seres vivos, y además de sus partículas, todas sus condiciones y estados; ¡tal ser humano debería ser eliminado!

La persona que dejó el naturalismo y abrazó la verdad dijo: “Las alabanzas y el agradecimiento sean a Allah Omnipotente tan numerosas como las partículas existentes ya que he alcanzado la fe completa. He sido salvado de la ilusión y el desvío. Ninguna de mis dudas permanece”.

اَلْحَمْدُ لِلهِ عَلَى دِينِ اْلاِسْلاَمِ وَ كَمَالِ اْلاِيمَانِ

سُبْحَانَكَ لاَ عِلْمَ لَنَا اِلاَّ مَا عَلَّمْتَنَا اِنَّكَ اَنْتَ الْعَلِيمُ الْحَكِيمُ

 

[1] Lo que ocasionó que se escriba este tratado fueron los ataques hechos al Corán por aquellos que demandaron todo lo que sus mentes corruptas no podían alcanzar con la superstición, quienes estuvieron usando la Naturaleza para justificar la incredulidad, y estuvieron despreciando las verdades de la fe de la forma más agresiva y desagradable. Aquellos ataques agitaron mi corazón con un intenso enfado que acabó en golpes duros y vehementes contra aquellos ateos pervertidos y falsificadores de la verdad. Por el contrario, el camino seguido generalmente por Risale-i Nur es uno intermedio, educado y persuasivo.

[2] Sí, allí existe una unión, la semilla recibe una orden del Decreto Divino y muestra aquellas maravillosas tareas. Si esta unión fuera cortada, la creación de la semilla requerirá de más equipo, poder y arte que la creación del pino enorme. Ya que sería necesario para el pino en la montaña, que es el trabajo del poder Divino, que estuviese físicamente presente, juntos con todos sus miembros y partes en lo que es sólo el árbol potencial dentro de la semilla y es el trabajo del Decreto Divino. Ya que la fábrica del árbol enorme es la semilla. El árbol determinado y potencial se hace manifiesto en el mundo externo por el poder Divino, y se hace un pino físico.