PALABRA VEINTE

 

Dos Respuestas Importantes a Dos Preguntas Importantes

LA PRIMERA

Si dices: “El Corán fue revelado para el ser humano, entonces ¿por qué no describe las maravillas de la civilización explícitamente, porque ellas son lo más importante para él? ¿Por qué se conforma con signos secretos, alusiones ocultas, indicaciones leve, y recordatorios escasos?

La respuesta: Porque los derechos de las maravillas de la civilización humana pueden reclamarse sólo en esa medida en los debates del Corán. Porque la tarea básica del Corán es enseñar sobre las perfecciones y actúa en ‘la esfera de la soberanía’ y las tareas y circunstancias en ‘la esfera de la adoración’. Entonces los derechos de las maravillas humanas en esas dos esferas disminuyen hasta llegar a ser un signo débil y una indicación leve. Porque si tuvieran que reclamar sus derechos desde ‘la esfera de la soberanía’, recibirían muy pocos.

Por ejemplo, si el avión[1] del ser humano tuviera que decirle al Corán: “Dame el derecho de hablar y un lugar en tus aleyas”, los planetas, la tierra, y la luna, que son los aviones de ‘la esfera de la soberanía’ responderían en nombre del Corán: “Toma tu lugar en relación a tu tamaño”. Y si los submarinos del ser humano le pidieran un lugar en las aleyas del Corán, los submarinos de esa esfera, es decir, de la tierra y de las estrellas que nadan en el océano vasto de la atmósfera y el éter dirían: “Tu lugar al lado nuestro es demasiado pequeño como para ser invisible”. Y si las luces eléctricas brillantes como estrellas demandaran que el derecho de hablar y preguntar estuviera incluido en sus aleyas, las luces eléctricas de esa esfera, las estrellas fugaces, los relámpagos, y las estrellas y lámparas que adornan la faz de los cielos, dirían: “Pueden entrar en sus debates y explicaciones en relación a vuestra luz”. Si las maravillas de la civilización demandaran sus derechos con un punto de vista del arte más delicado y buscara un lugar en sus aleyas, entonces una simple mosca le pediría que se callaran, diciendo: “¡Tus derechos no son iguales ni siquiera a una de mis alas!” Porque si todas las artes delicadas e instrumentos delicados obtenidos a través de la facultad del ser humano de la voluntad se unieran, no podrían ser tan maravillosos como el arte delicado y mis miembros delicados y cuerpo diminuto. La aleya:

اِنَّ الَّذ۪ينَ تَدْعُونَ مِنْ دُونِ اللّٰهِ لَنْ يَخْلُقُوا ذُبَابًا وَلَوِاجْتَمَعُوا لَهُ [2]les pide que se callen.

Si las maravillas de la civilización fueran a ‘la esfera de la adoración’ y demandaran sus derechos, recibirían una respuesta como esta: “Tus relaciones con nosotros son muy pocas, y no puedes entrar fácilmente a nuestra esfera. Porque nuestro programa es este: el mundo es una casa de huéspedes, y en cuanto al ser humano, permanece allí sólo por un corto tiempo. Es un huésped con muchas tareas y en una breve vida tiene que preparar todas las necesidades para la vida eterna. Se te ofrecerán los temas más importantes y esenciales. Pero la mayoría de ustedes ven a este mundo efímero a través de un velo de descuido, y una morada eterna, coloreada y formada con sentimientos mundanales. Entonces vuestra parte de adoración, la base de la cual es el amor a la verdad y pensar en el Más Allá, es muy pequeña. Sin embargo, si hay entre ustedes artesanos respetuosos y artistas e inventores inspirados, que, sólo por el beneficio de los siervos de Allah, sirven al interés general y el bienestar público y la mejora de la vida social, que es una adoración valiosa, estos signos e indicaciones del Corán, son seguramente suficiente para esa gente sensible, que por supuesto conforman una minoría, para incentivar tus esfuerzos y apreciar su arte”.

La Respuesta de la Segunda Pregunta

Si dices: “Ahora no queda ninguna de mis dudas después de estas investigaciones, y afirmo que junto con otras maravillas, en el Corán hay alusiones e indicaciones de las maravillas de la civilización moderna, por cierto, hacia futuros avances. Todo lo necesario para la felicidad del ser humano en este mundo y en el Otro se encuentra dentro de él en relación a su valor. Pero, ¿por qué el Corán no los menciona explícitamente para que los incrédulos obstinados estuvieran obligados a confirmarlo, y nuestros corazones también fueran fáciles?

La respuesta: La religión es un examen, una prueba, propuesta por Allah para que en la arena de la competencia los espíritus elevados y los básicos se distingan unos de otros. Tal como los materiales se hunden en el fuego para que los diamantes y el carbón, el oro y la tierra, se separen uno del otro, así también la religión es una prueba que concierne las obligaciones impuestas al ser humano por Allah y que lleva a una competencia, que es en lo que consiste esta morada de examen. De esta manera, las joyas elevadas de la mina de las habilidades humanas se separan de la basura. Ya que el Corán fue revelado en esta morada de examen para que el ser humano se perfeccione a través de las pruebas de la arena de competencia, seguramente aludirá a los eventos ocultos del futuro pertinentes a este mundo que todos verán, y sólo abrirá la puerta de la razón hasta un grado que pruebe su argumento. Si se mencionaran explícitamente, el misterio de la responsabilidad del ser humano sería negado. Simplemente, sería tan obvio como escribir  لَٓا اِلٰهَ اِلَّا اللّٰهُ La ilaha illa Allah “No hay dios sino Allah” con claridad con las estrellas sobre la faz de los cielos. Entonces todos deberían afirmarlo quieran o no. No habría competencia, y el examen sería para nada. Un espíritu como un carbón permanecería en el mismo nivel que un espíritu como un diamante.[3]

En resumen: El Sagrado Corán es sabio. Le asigna a todo una posición en relación a su valor. Así, hace mil trescientos años, el Corán vio disimulados en la oscuridad del futuro, los frutos y progresos ocultos del ser humano, y los mostró de una forma mejor de lo que vemos y veremos. Eso significa que el Corán es la Palabra de Quien ve al mismo instante todo el tiempo y todo dentro de él.

Así, un destello de lo milagroso del Corán que brilla sobre la faz de los milagros de los Profetas.

اَللّٰهُمَّ فَهِّمْنَٓا اَسْرَارَ الْقُرْاٰنِ وَوَفِّقْنَٓا لِخِذْمَتِه۪ ﯺﰍ كُــلِّ اٰنٍ وَزَمَانٍ

¡Oh, Allah! Concédenos el entendimiento de los misterios del Corán y el éxito en el servicio de él a cada instante en todo momento.

سُبْحَانَكَ لَا عِلْمَ لَنَٓا اِلَّا مَا عَلَّمْتَنَاﮈ اِنَّكَ اَنْتَ الْعَل۪يمُ الْحَك۪ــيمُ[4]

رَبَّنَا لَا تُؤَاخِذْنَا اِنْ نَس۪ينَٓا اَوْ اَخْطَاْنَا  ﱳ

 “¡Gloria a Ti! No tenemos más conocimiento que el que Tú nos has enseñado. Tú eres, en verdad, el Conocedor perfecto, el Sabio”.

اَللّٰهُمَّ صَلِّ وَسَلِّمْ وَبَارِـكْـ وَكَــرِّمْ ﱬ سَيِّدِنَا وَمَوْلٰينَا مُحَمَّدٍ عَبْدِـكَـ وَنَبِيِّكَ وَرَسُولِكَ النَّبِىِّ الْاُمِّىِّ وَﱭ اٰلِه۪ وَاَصْحَابِه۪ وَاَزْوَاجِه۪ وَذُرِّيَّاتِه۪ وَﱰ النَّبِيّ۪ـينﭯ وَالْمُرْسَل۪ـينﭯ وَﱰ الْمَلٰٓئِكَةِ الْمُقَرَّب۪ـينﭯ وَالْاَوْلِيَٓاءِ وَالصَّالِح۪ـينﭯ ﱳ اَفْضَلَ صَلَاةٍ وَاَزْكٰى سَلَامٍ وَاَنْمٰى بَرَكَــاتٍ بِعَدَدِ سُوَرِ الْقُرْاٰنِ وَاٰيَاتِه۪ وَحُرُوفِه۪ وَكَــلِمَاتِه۪ وَمَعَان۪يهِ وَاِشَارَاتِه۪ وَرُمُوزِه۪ وَدَلَالَاتِه۪ وَاغْفِرْ لَنَا وَارْحَمْنَا وَالْطُفْ بِنَا يَٓا اِلٰـهَنَا يَا خَالِقَنَا بِكُلِّ صَلَاةٍ مِنْهَا بِرَحْمَتِكَ يَٓا اَرْحَمَ الرَّاحِم۪ـينﭯ ﱳ وَالْحَمْدُ لِلّٰهِ رَبِّ الْعَالَم۪ـينﭯ اٰم۪ينْ

¡Oh, Allah! Otórgale bendiciones y paz y alabanzas y honor a nuestro maestro y señor Muhammad, Tu siervo y Profeta y Mensajero, el Profeta Iletrado, y a su Familia y Compañeros y esposas y descendientes, y a todos los Profetas y Mensajeros, y a los ángeles cercanos a Tu Trono, y los evliyas y los rectos; otórgale también las bendiciones más excelentes y la paz más pura y las alabanzas más abundantes, en la misma cantidad de las Suras del Corán, y sus aleyas, y palabras y letras, y sus significados e indicaciones y signos y alusiones, y otórganos el perdón, y ten misericordia con nosotros, y se cortés con nosotros, ¡Oh, Allah, Nuestro Creador, en la misma cantidad de esas bendiciones, a través de Tu misericordia, Oh, el Más Misericordioso de los Misericordiosos! Y todas las alabanzas sean para Allah, el Sustentador de Todos los Mundos. Amén. Amén.

 

* * *

[1] Mientras escribía este tema serio, involuntariamente mi lápiz adoptó este estilo sutil, pero ocurrente. Entonces lo dejé libre. Espero que el estilo que de alguna manera es poco serio no merme la seriedad del tema.

[2] Corán, 22:73

[3] Abu Jahl el Maldito y Abu Bakr el Veraz parecerían como iguales, y el misterio del examen impuesto por Allah se perdería.

[4] Corán, 2:32

Palabra Diecinueve

Palabra Veintiuno