Una Biografia Breve de Bediuzzaman Said Nursi

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Bediuzzaman y la colección Risale-i Nur

En las muchas dimensiones de su vida de logros, así como también en cuanto a su personalidad y carácter, Bediüzzaman (1873-1960) fue, y a través de su continua influencia todavía sigue siendo, un importante pensador y escritor en el Mundo Musulmán. Representó de una manera muy efectiva y profunda las luchas intelectuales, morales y espirituales del Islam, palpables en diferentes niveles a lo largo de toda su historia de catorce siglos. Vivió durante ochenta y cinco años y pasó casi todos esos años, desbordado con su amor y su ardor por la causa del Islam, en un sabio y comedido activismo basado en el razonamiento juicioso amparado siempre por el Corán y el ejemplo Profético.

Bediüzzaman vivió en una época en la que el materialismo y el comunismo se hallaban en auge, y el mundo se encontraba inmerso en una gran crisis. En ese período crítico Bediüzzaman indicó a la gente la fuente de la fe y las inculcó una poderosa esperanza en pos de la rehabilitación colectiva. En una época en la que la ciencia y la filosofía eran empleadas para desorientar a las jóvenes generaciones y hacer que cayeran en las garras del ateísmo, y las actitudes nihilistas tenían una amplia aceptación, en un tiempo en que se realizaba todo esto en nombre de la civilización, la modernización y el pensamiento contemporáneo y aquellos que trataban de resistirse ante ello eran víctimas de las persecuciones más crueles, Bediüzzaman luchó por el renacimiento total de todo un pueblo, insuflando en sus mentes y espíritus lo que se enseñaba en las instituciones de educación moderna y tradicional así como de preparación espiritual.

Bediüzzaman había visto que la moderna falta de fe tenía su origen en la ciencia y en la filosofía y no en la ignorancia como así había sido en el pasado. Escribió que la naturaleza es una colección de señales divina y por lo tanto la ciencia y la religión no puede ser disciplinas en conflicto constante. Más bien, son dos expresiones (aparentemente) diferentes de la misma verdad. Las mentes deberían ser iluminadas con las ciencias, mientras que los corazones precisan ser iluminados por la religión.

Bediüzzaman no fue un escritor en el propio sentido de la palabra. Escribió su espléndida obra Risale-i Nur, una colección que supera las cinco mil páginas, porque tenía una misión: luchó contra las tendencias materialistas y ateas del pensamiento alimentadas por la ciencia y la filosofía y trató de presentar las verdades del Islam a las mentes y corazones modernos de cada nivel de entendimiento. La Risale-i Nur, un comentario moderno del Corán, se centra principalmente en la existencia y la unicidad de Dios, la Resurrección, la Misión Profética de Muhammad, las Divinas Escrituras –circunscribiéndose principalmente al Corán-, los reinos invisibles de la existencia, el Divino Destino y el libre albedrío de la humanidad, la devoción, la justicia en la vida humana, y el lugar y el deber de la humanidad entre la creación.

Con el fin de retirar de las mentes y los corazones de la gente el “sedimento” acumulado de creencia y concepciones falsas y para purificarlos intelectual y espiritualmente, Bediüzzaman escribe forma convincente y realiza reiteraciones. Se podría decir que no pretende escribir de una manera académica ni tan siquiera didáctica; más bien apela a los sentimientos y propósitos para verter sus pensamientos e ideas en los corazones y las mentes de la gente, y así despertarlos y dirigirlos hacia la fe y la creencia.